INFORMACIÓN SOBRE LA HEPATITIS, HEPATOPATÍAS Y VACUNA GRATUITA

El Ministerio de Salud de la Nación anunció la incorporación al Calendario de Vacunación de la vacuna para prevenir la Hepatitis B en adultos (Resolución 52/2014) y avanzar así en el control de esta enfermedad que provoca más de 600 mil muertes por año en el mundo. Además, les brindamos una guía con los conceptos más sobresalientes: formas de contagio, prevención y tratamientos.

 

Según la resolución 52/2014 del 27 de enero de 2014 del Ministerio de Salud, en la  República Argentina la hepatitis B es la primera causa de hepatitis fulminante en los adultos. A partir de la introducción al calendario de la vacunación de la vacuna contra hepatitis B en los recién nacidos en el año 2000 (Resolución Ministerial Nº 940/00), en los niños y niñas de ONCE (11) años en el 2003 (Resolución Ministerial Nº 175/03), la vacunación obligatoria en el personal de la salud (Ley Nº 24.151) y las recomendaciones de vacunación de los grupos en riesgo (Recomendaciones Nacionales de Vacunación 2008, apéndice 1), ha disminuido la frecuencia de infecciones en los niños. Pero aún así siguen notificándose casos en los adolescentes y adultos no vacunados o con esquemas incompletos.

Debido a que la vacuna contra la hepatitis B ha demostrado ser eficaz y segura en la prevención de infecciones por dicho virus, se incorporó al Calendario la vacuna gratuita y obligatoria para adultos mayores de 20 años.

 

El Equipo de Salud de nuestra Secretaría elaboró la Guía sobre hepatitis y hepatopatías. La misma, se basa en los documentos publicados por el Ministerio de Salud de la Nación.


¿Cuál es el cuadro de situación sobre la enfermedad?


Hay 2 billones de personas infectadas con el virus de la hepatitis B en todo el planeta, y 350 millones viviendo con hepatitis crónica, por lo tanto, con riesgo aumentado de desarrollar insuficiencia hepática, cirrosis y hepatocarcinoma. Estos datos hay que tenerlos en cuenta.
Nuestro país tiene una endemicidad baja, sin embargo, la distribución de casos no es homogénea: es mayor en centros urbanos (especialmente en algunos grupos, como los hombres que tienen sexo con hombres y los usuarios de drogas), que en zonas menos pobladas.


¿Qué son las hepatitis?


La hepatitis es una inflamación del hígado producida por un grupo de infecciones virales que afectan a dicho órgano. El consumo excesivo de alcohol, las toxinas, medicamentos y algunas enfermedades también pueden causarla. Los tipos más comunes de hepatitis viral son la A, B y C.
En Argentina, se estima que 800 mil personas estuvieron en contacto con los virus de las hepatitis B y C.
Para prevenir y tratar estas patologías existen tratamientos efectivos, que son gratuitos en los hospitales públicos; y vacunas contra las hepatitis A y B, que forman parte del Calendario Nacional de Vacunación.
 


¿Y la hepatitis B?


En más del 60% de las infecciones son asintomáticas. Es una enfermedad con síntomas no específicos como vómitos, anorexia, dolor abdominal, artralgias y erupciones que a veces culminan en ictericia. La fiebre puede estar o no presente y la gravedad va desde hallazgo en pruebas de laboratorio de la funcionalidad hepática hasta el desarrollo de casos fulminantes que pueden ser mortales. Se ven muchos casos a personas con hepatitis crónica que no tienen antecedentes de una hepatitis clínica.


¿Cómo se transmite?


Principalmente, a través del contacto con la sangre, por relaciones sexuales no protegidas, por medio de la madre infectada al hijo durante el embarazo o por uso de drogas endovenosas, hemodiálisis, acupuntura, tatuajes, pinchazos con instrumentos punzocortantes en personal de salud. También existe una transmisión horizontal al compartir cepillos de diente, tijeras, máquinas de afeitar, con personas con antígenos circulantes.


¿Influye la edad?


La edad en que se contrae la enfermedad aguda determina el riesgo de progresión a enfermedad crónica, es decir, a menor edad, mayor riesgo de adquirir la infección y que tenga evolución crónica. Al prolongarse en el tiempo, ésta puede provocar daños en el hígado (cirrosis) o cáncer de hígado.
En su fase aguda, por lo general, los niños son asintomáticos, al igual que los adultos recientemente infectados y con estado de inmunosupresión. Cuando ellos se presentan pueden ser: fiebre, fatiga, anorexia, náuseas y vómitos, dolor abdominal e ictericia.


¿Cuáles son sus complicaciones?


El período de incubación de esta patología es extenso: de uno a cuatro meses. La forma clínica más habitual es la hepatitis aguda, que se resuelve espontáneamente en un período entre 1 a 3 meses. Entre un 6 % y un 10 % de los infectados tendrán una evolución a la cronicidad. El riesgo de desarrollar cirrosis por hepatitis crónicas a los cinco años es del 8% al 20%, con una sobrevida en ese período menor al 35%. Por su parte, el carcinoma hepatocelular  (cáncer) se observa hasta en el 15% de los pacientes con cirrosis: su pronóstico es malo, excepto en casos de tumores extirpables quirúrgicamente. Las formas fulminantes son raras, menos del 1%, pero en la Argentina son la causa de alrededor de 12 trasplantes hepáticos por año.


¿Existe tratamiento?


En la infección aguda de la hepatitis B  no se recomienda tratamiento antiviral puesto que la mayoría resolverá espontáneamente. Pero existen ciertas personas con hepatitis fulminante y necrosis hepática subaguda severa que pueden beneficiarse con tratamientos, pero deben ser evaluados por expertos que indicarán la conducta a seguir.
En el caso de las hepatitis crónicas, en líneas generales cabe aclarar que el objetivo del tratamiento es erradicar o disminuir en forma sostenida la replicación del virus, a su vez, una mejoría de la lesión hepática y prevenir formas más severas de enfermedad.


¿Cómo se previene?


El uso consistente del preservativo disminuye la posibilidad de transmisión viral, sin embargo, la vacunación universal es la estrategia más eficiente para lograr un impacto sustancial en la disminución de la transmisión del virus, tanto para las relaciones sexuales no protegidas como para las otras formas de adquisición del mismo.


¿Quiénes deben vacunarse?

 

Recientemente, el Ministerio de Salud de la Nación incluyó a toda la población. Menores de 20 años no vacunados o con esquema incompleto deberían iniciar o completar esquemas de vacunación, respectivamente.


Además, los individuos pertenecientes a grupos en riesgo:
• Trabajadores de salud.
• Hemodializados.
• Politransfundidos.
• Hepatopatías crónicas.
• Personas privadas de la libertad y personal de cárceles.
• Hombres que tienen sexo con hombres.
• Heterosexuales con relaciones no monogámicas.
• Usuarios de drogas endovenosas.
• Personas viviendo con VIH/SIDA.
• Convivientes y parejas de portadores de hepatitis B.


¿Y la hepatitis C?


La hepatitis C también es una enfermedad infecciosa y se caracteriza por ser asintomática y la gravedad de la misma abarca un amplio espectro: hepatitis crónica severa, cirrosis hepática y hepatocarcinoma. Las personas cursando una hepatitis por virus C agudas o son asintomáticas o tienen síntomas leves e inespecíficos (60 o 70% de los casos). Pueden presentar algunos, fiebre, dolor abdominal, anorexia, coluria, ictericia, vómitos, fatiga y náuseas. Síntomas, como se ve, comunes a las demás hepatitis ya sean virales o no.

Su evolución no depende de la edad de infección. Entre un 75 y 85% de las personas que cursan una infección aguda por hepatitis por el virus C evolucionarán a hepatitis crónica. De este 80% el 20% desarrollará cirrosis en el término de 20-25 años y, el riesgo anual de desarrollar hepatocarcinoma según estudios americanos en su población, es de 1 al 4%.


¿Cómo se transmite la Hepatitis C?


La hepatitis C se transmite por el contacto con sangre al compartir agujas, jeringas o elementos cortopunzantes; y aunque es muy poco frecuente, también puede transmitirse por vía sexual.

Transmisión por contacto sexual o personal es baja. La prevalencia en las parejas de personas infectadas es del 3% con relaciones monógamas. Este porcentaje aumenta al 4% si tienen varios compañeros sexuales.

Transmisión vertical: También es baja (5 al 8%) pero se ve incrementada en la coinfección de la gestante con VIH (15 a 20%). Aumenta también la infección perinatal con respecto a la vertical (4-7%). Finalmente, en transmisión horizontal se han descripto casos en convivientes no parejas y sin aparente exposición parenteral, lo cual algunos explican por el uso de cepillos dentales, hojas de afeitar, etc.


¿Cómo se previene?


No existe aún vacuna contra la hepatitis C, pero se puede prevenir si no se comparten agujas, jeringas o elementos cortopunzantes con otras personas, y con el uso de preservativo en todas las relaciones sexuales.


¿Cómo debe tratarse?


El tratamiento debe ser manejado por los especialistas y se recomienda equipo interdisciplinario por las complicaciones y dificultades que puede llegar a acarrear el mismo.

 

MAS INFORMACION

CALENDARIO NACIONAL DE VACUNACION