TODOS POR LA DONACIÓN EN VIDA

Desde SUTEBA nos sumamos a la Campaña Nacional sobre la “Donación en Vida de CELULAS PROGENITORAS HEMATOPOYETICAS Y CELULAS MADRE" impulsada por un grupo de padres cuyos hijos tienen indicación de trasplante de médula ósea como posibilidad de curación a enfermedades hematooncológicas que tienen alto riesgo de vida.

La Campaña Nacional sobre la “Donación en Vida de CELULAS PROGENITORAS HEMATOPOYETICAS (CPH) Y CELULAS MADRE" provenientes de la sangre del cordón umbilical (SCU) y la placenta, impulsada por los padres, cuenta con el apoyo del INCUCAI y el Banco de Sangre de Cordón Umbilical del Hospital Garrahan, ya que son de suma importancia para aquellos pacientes que necesitan transplantes de médula ósea. Por tal motivo, SUTEBA adhiere a ella y les acerca el petitorio, el que una vez firmado, lo podrán enviar por mail a andrea_colombo7@yahoo.com.ar (mamá de Lautaro) o por correo a ALMAGRO 5666, C.P. 1759 - GONZALEZ CATAN, PARTIDO DE LA MATANZA, PROVINCIA DE BUENOS AIRES, antes del 1º de abril, fecha en que serán presentados ante el Ministerio de Salud de la Nación.

Estas acciones, se enmarcan en una puja surgida hace algunos años entre el sector público y los bancos privados de CPH, la que comenzó a resolverse cuando el Incucai dispuso que todas las células madres almacenadas en bancos privados debían ser inscriptas en un Registro Nacional de Donantes, para uso de toda la sociedad. Hasta ese momento, los bancos de cordones ofrecían el servicio a quien pagara por conservarlo para uso privado. Pero el Incucai reglamentó esa actividad y fijó que fueran de uso público. Una medida con fundamento científico que logró desactivar un gran negocio que no es tan “rentable” para el beneficio individual.

La preservación de células en un banco público es gratuito y de esta manera puede acceder cualquier paciente que las necesite. El primer banco público de células madre provenientes de cordón umbilical funciona en el Hospital Juan P. Garrahan. Ese mismo procedimiento en institutos privados se realiza bajo contrato, según el cual, el material es de uso exclusivo de quien lo pone en guarda y lo paga: unos 1250 dólares para criopreservar las células, más un abono de cien dólares anuales.


El Incucai advierte que “no existe indicación médica establecida ni evidencias científicas ni clínicas” sobre la utilidad del uso individual de células del cordón, y enumera antecedentes: el Grupo Europeo de Etica “se opone al almacenamiento privado porque su posibilidad de uso en medicina regenerativa es puramente hipotética”; la Academia Americana de Pediatría señala que “se debe desalentar su conservación como ‘seguro biológico’”; para la Asociación Mundial de Donantes de Médula Osea (WMDA, según sus siglas en inglés), “no existe evidencia de que estas células puedan usarse para el tratamiento de enfermedades en el futuro”. El documento del Incucai cita resoluciones similares en Italia, España, y se sustenta en la Directiva de 2004 del Parlamento Europeo”.


Según Eduardo Dibar –jefe honorario de Hematología Pediátrica en el Hospital Italiano y ex presidente de la Sociedad Argentina de Hematología– subrayó que “los bancos privados de cordón umbilical ofrecen un ‘seguro biológico’ que es sólo de ciencia ficción. Por eso en la mayoría de los países esta práctica se fue dejando de lado. Un informe del Journal of the American Academy of Pediatrics revela que en Estados Unidos, de 250.000 cordones que llegaron a guardarse en bancos privados sólo se usaron 33, y fue para trasplantes a hermanos con leucemia, que se podían haber obtenido del hermano en el momento, sin necesitar el cordón”. El especialista destacó que, “en cambio, los bancos públicos de cordón son utilísimos para efectuar, a otros pacientes, trasplantes equivalentes a los de células de médula ósea”.


La ley también dispone que “la captación y almacenamiento de CPH para uso autólogo eventual sólo podrá realizarse en establecimientos habilitados y por profesionales autorizados” y que las CPH colectadas con anterioridad deberán ser notificadas al Registro Nacional de Donantes de CPH”. “En aquellos casos en que los padres desistan de la preservación”, el cordón no se perderá, sino que “será remitido a un banco público”.


El Incucai tomó en cuenta un documento de la Sociedad Argentina de Hematología, para la cual “no existen evidencias sobre la utilización de estas células para la reconstitución de otros tejidos”; esta Sociedad “promueve el sistema voluntario, altruista y solidario sobre el que se basa el programa argentino de donación de órganos y tejidos”.

Posición gubernamental

Recientemente, un dictamen de la Comisión Asesora de Terapias Celulares y Medicina Regenerativa, que depende del Ministerio de Ciencia y Tecnología -en consonancia con los organismos públicos- concluyó que “la preservación del cordón umbilical de niños recién nacidos no garantiza que las células madre que contiene puedan curar enfermedades del grupo familiar, por lo que no constituye “un seguro biológico”. El informe oficial, de esa manera, sale al cruce de los promocionados bancos privados que almacenan cordones umbilicales con fines supuestamente terapéuticos. “La utilización de células madre de la sangre del cordón umbilical posee eficacia terapéutica comprobada sólo para ciertas enfermedades tratables mediante trasplante de médula ósea”, aseguró Fernando Pitossi, investigador de la Fundación Leloir e integrante de la comisión.

La comisión asesora difundió su postura en aspectos clínicos, científicos y éticos acerca de la guarda de células madre (hematopoyéticas) de sangre de cordón umbilical. Para las familias que pagan la guarda de esas células en bancos genéticos privados “la probabilidad de necesitarla en el futuro, para sí u otro familiar con enfermedades tratables con trasplante de médula ósea, es muy baja”, señala la comisión al abordar las cuestiones clínicas de este procedimiento.

La Comisión Asesora en Terapias Celulares y Medicina Regenerativa está integrada, además, por el ministro de Ciencia y Tecnología, Lino Barañao; Pablo Argibay, del Hospital Italiano; María Elisa Barone, Jorge Peralta y Adriana Carballa, del Incucai; Ana Del Pozo, del Banco del Hospital Garrahan; Roberto Coco, de Fecunditas; Florencia Luna, de Flacso; Osvaldo Prodhajcer, de la Fundación Leloir; Gustavo Sevlever, del Instituto Fleni; Susana Sommer, de la UBA; Patricia Saidón, del Hospital Ramos Mejía; Martín Seoane, de Anmat, y la diputada Fabiana Arzuaga.

 

Links de interés:
VOS PODRIAS DONAR VIDA en VIDA ...(Para firmar on line el petitorio)
www.garrahan.gov.ar
www.incucai.gov.ar