SALUD AUDITIVA: QUÉ ES LA HIPOACUSIA, CÓMO SABER SI TENÉS UN PROBLEMA AUDITIVO Y CUÁL ES SU TRATAMIENTO

¿CÓMO SABER SI TENGO UN PROBLEMA AUDITIVO?

 

En personas de la tercera edad, es bastante frecuente la pérdida auditiva como consecuencia del envejecimiento; la presbiacusia. Para lograr una solución que posibilite una mejor calidad de vida, hay que trabajar con la actitud que cada uno tiene frente a los problemas. Por ello es que aquí detallamos algunas preguntas y situaciones frecuentes entre gente que no oye bien y no se anima a decirlo ni a buscar apoyo.

 

Preguntas

1.¿Cómo sé si no oigo bien?

 
Generalmente esta pregunta es contestada primero por su familia ya que son quienes comienzan a darse cuenta de que no está oyendo bien por que se aísla en las reuniones o no contesta cuando se le habla.


Es común para algunas personas atravesar un período de negación. Se dice que la mayoría de las personas espera entre 5 a 7 años antes de resolver su problema de audición.

4. ¿Cuáles son las consecuencias de esconder un problema auditivo?

 
Estas son las consecuencias más comunes que puede, eventualmente, tener:


-Dejar de realizar sus actividades favoritas

-Evitar toda situación que le pudiera provocar dificultad para escuchar

-Perder su dinamismo

-Perder tolerancia hacia sus seres queridos

-Alejar de usted a sus familiares y personas allegadas

-Transformarse en una víctima por su decisión de no hacer nada por resolver el problema

 

2. ¿Cómo me doy cuenta si estoy negando mi problema auditivo?

 
Una persona piensa de la siguiente manera en esa situación:


-Yo escucho bien: es la gente quien murmura y no hablan claro

-Yo tengo problemas porque el lugar es ruidoso. Si no fuese así escucharía bien

-Escucho lo que necesito escuchar. Sólo le pedí que me repita lo que dijo

-Me tengo que concentrar un poco más

-No es tan malo como para utilizar audífonos. Si empeora mi audición, pediré ayuda

5. ¿Cómo asumo y acepto mi problema?

 
El primer paso es admitirlo y hacerle saber a sus seres queridos que tiene dificultad para comunicarse. Aceptar:

-Que tiene un problema auditivo irreversible y esto afecta su vida de relaciones

-Que los medicamentos no le devolverán la audición

-Que sus familiares o seres queridos ya saben que usted tiene un problema de audición

-Que la única solución que usted tiene es buscar ayuda profesional y, si es necesario, utilizar audífonos

3. ¿Los demás se darán cuenta que yo no escucho bien?

 
Se puede tratar de esconder su problema pero los síntomas aparecerán porque:
-Contesta mal las preguntas que le formulan
-Confunde palabras similares como "casa" y "tasa", "beso" y "peso"
-Coloca muy alto el volumen del televisor
-Constantemente pide que repitan lo que le dicen
-Cuando alguien le habla se nota una expresión de confusión en su cara

6. ¿A quién consulto por mi problema auditivo?

 
Apenas sospeche que puede tener un problema de audición deberá consultar al profesional especialista en otorrinolaringología. Éste le indicará los estudios a realizar y derivará a fonoaudiólogía.

 

¿QUÉ ES LA HIPOACUSIA?


La hipocusia es la disminución de la sensibilidad auditiva. Puede presentarse en forma unilateral, cuando afecta a un solo oído, o ser bilateral cuando ambos oídos lo están.



GRADOS Y TIPOS DE HIPOACUSIA

Las hipoacusias presentan diferentes grados o niveles y su clasificación se realiza teniendo en cuenta cuánto hayan descendido los umbrales auditivos.

Hipoacusia leve: (umbrales entre los 20 y 40 dB*). La persona que la padece puede mantener una conversación frente a frente con una persona o un grupo pequeño en un ambiente tranquilo aunque presenta dificultades para escuchar en reuniones, en ambientes ruidosos y a distancia.
Hipoacusia moderada: (umbrales entre 40 y 70 dB*). Existen dificultades de audición frente a frente aunque el ambiente sea tranquilo.
Hipoacusia severa: (umbrales entre 70 y 90 dB*). No percibe la voz salvo que ésta sea fuerte.
Hipoacusia profunda: (umbrales que superan los 90 dB).No percibe la voz aunque esta sea fuerte.
Anacusia o cofosis: Pérdida total de la audición.

* Cantidad mínima de audición que puede percibir el oído.

 

Asimismo, las hipoacusias se clasifican de acuerdo a la parte del oído que esté afectada:
 


Hipoacusia conductiva o de transmisión: debido a una alteración del oído externo y/o medio
Hipoacusia perceptiva o neurosensorial: a causa de una lesión en el oído interno y/o las vías nerviosas auditivas
Hipoacusia mixta: debido a alteraciones simultáneas en las transmisión y percepción del sonido, es decir, por patología que afecta a estructuras del oído

 

¿Cuáles son los síntomas?


En una hipoacusia en etapa prelingual, es decir, producida antes de la adquisición del habla, puede no dar sintomatología alguna. En la mayoría de los casos se da en la niñez y en personas sanas. Pero existen algunos signos de alarma que pueden indicar que un bebé tiene problemas de audición, tales como no reaccionar ante ruidos fuertes y no balbucear, o dejar de hacerlo.


Por la Ley 25415 de Detección temprana y atención de la Hipoacusia, todo recién nacido antes del primer mes de vida tiene el derecho de ser estudiado para evaluarse su capacidad auditiva y debe realizarse el estudio de las otoemisiones acústicas, en primera instancia, que forma parte de la pesquisa de enfermedades del recién nacido.


Cuando son más grandes, debe alertarnos si no responden al nombre o al llamado o si requieren el volumen de la televisión muy alto. Consultar en estos casos al pediatra. Requerirán realizar una audiometría tonal, una logoaudiometría y una impedanciometría.



¿Cuál es el tratamiento?


El tratamiento dependerá del grado de hipoacusia que sufre la persona y de la edad. En la niñez, quienes padecen hipoacusia profunda, bilateral, que no respondan al estímulo auditivo con audífonos, se puede llegar a necesitar un implante coclear. En nuestro país, se debe tener un año de edad como mínimo para que se pueda someter a la cirugía del implante.


Es sumamente importante que las personas que fueron equipadas con audífonos o implantes cocleares reciban un tratamiento de estímulo del lenguaje, así como una rehabilitación fonoaudiológica especializada para ayudar a adquirir el lenguaje oral. Sólo de este modo podrán aprender a hablar, a leer, a escribir y será posible su integración escolar e inserción social.

 

CONSEJOS PARA COMUNICARNOS MEJOR

 

El uso de audífono no significa que la persona con deficiencia auditiva oiga perfectamente pues se trata de un aparato electrónico que amplifica los sonidos pero no restituye la audición normal. La familia y quienes rodean a la persona que usa audífono pueden brindar su apoyo, comprensión y colaboración a fin de lograr una comunicación más eficaz.


Aquí le damos algunas sugerencias para tener en cuenta:

Disminuir la distancia entre usted y la persona hipoacúsica
Mirar a la persona de frente y dirigir la voz hacia su lado
No comer, masticar, ni fumar al hablar
No ponerse las manos en la cara (cualquier cosa que oculte los labios, como los dedos o los bigotes, pueden crear mayores dificultades)
Evitar que alguna fuente de luz intensa enceguezca al hipoacúsico ya que las expresiones corporales, faciales y la lectura de los labios son de suma importancia para complementar los sonidos del habla cuando la audición falla
Reducir en lo posible el ruido ambiente, por ejemplo: apagar o bajar el volumen de la radio y televisor
No darse vuelta durante la conversación
Hablar en forma clara y natural, pronunciando bien
Emplear intensidad normal de voz, pues al elevarla se distorsiona y resulta confusa
Emitir todas las frases con el mismo volumen, sin hacer caer la entonación al final
Pronunciar todos los nombres nuevos con especial atención
Presentar las ideas en forma completa antes de pasar a otro tema
No pasar demasiado rápido de un tema a otro
Rehacer una frase si no fue comprendida. No repetir las mismas palabras una y otra vez
Ser pacientes con los errores de comprensión
Evitar las conversaciones en grupos numerosos en los cuales la comunicación resulta más dificultosa
Concurrir a confiterías o restaurantes tranquilos donde el nivel de ruido no sea muy intenso y permita la comprensión del mensaje hablado
Puede suceder que determinadas personas con pérdida auditiva leve o reciente, se sientan incómodas si se les presta una atención diferenciada. Pero otras personas, con déficit más severo, quizás le estén sumamente agradecidas. Es conveniente hacer uso del sentido común para cada caso