RECORDARON AL OBISPO CARLOS HORACIO PONCE DE LEÓN

10/07/2013

La Mesa de la Memoria por la Justicia de San Nicolás (del que forma parte SUTEBA San nicolás) realizó en forma conjunta con una comisión diocesana una celebración, como definió Taty Almeida, para recordar al ex obispo de la región, Carlos Horacio Ponce de León. La cita se llevó a cabo el miércoles 10 de julio en el Auditorio de la Biblioteca de la Casa del Acuerdo al cumplirse un nuevo aniversario de su muerte en un accidente que la justicia Federal investiga por homicidio.

Ponce de León murió en la mañana del 11 de julio de 1977. Sin embargo, permanece en la memoria del pueblo. Víctima del terrorismo de Estado, luego de años de impunidad todavía se continúa investigando. Y son muchos los que persiguen por su justicia. No es mera casualidad, en este caso nada es producto del azar. Su vocación, su convicción, pese a saber cómo podía terminar su tarea humana y social, nunca dejó de servir. Nunca se permitió dejar de recibir y escuchar a los familiares de los perseguidos políticos y puso energía en preguntar por ellos al ex jefe del Área Militar 132 Manuel Fernando Saint Amant.

"Sostengo que Carlos Ponce de León murió producto de un atentando fríamente calculado por los órganos de inteligencia de la dictadura que se intentó disfrazar de un accidente carretero. Al menos desde el Ministerio Público Fiscal, al que represento, queremos que quede aclarado para la historia que todo esto son causalidades y que Ponce de León murió víctima de un homicidio doloso. No sabemos si quienes resultaron responsables serán juzgados, procesados y condenados pero al menos sí que quede documentad para la historia", sentenció el fiscal Federal Juan Patricio Murray, impulsor de la causa.

Taty Almeida fue quien tomó la voz del final en una celebración de personas que exigen justicia legal. "No tuve la dicha de conocer al pastor del amor pero es también alguien que no lo hemos enterrado, lo hemos sembrado. Así lo he conocido", definió Almeida y continuó: "Él tenía perfectamente claro que lo iban a matar pero siguió con su pastoral. Ponce y Alejandro (su hijo) son los 30.000. Ellos no dieron la vida, se la arrancaron. No los desaparecieron ni por estúpidos ni por perejiles, ellos asumieron un compromiso político- social".