QUEMA DE MUÑECOS EN LA PLATA

Hace mucho tiempo que en la Ciudad de La Plata, cada fin de año, se celebra como tradición quemar muñecos. La quema es casi un símbolo de la ciudad, y La Plata es uno de los pocos lugares del mundo en donde se recibe el año nuevo de este modo.

Lo realizan un grupo de constructores de muñecos situados, en la calle 77 entre 13 y 14, y tienen creada una página web para todas aquellas personas que deseen compartir esa tradición e historia, y con el fin de llevar esas costumbres alrededor de todo el mundo.

Todo empezó en el año 1983. En ese momento no existían técnicas, simplemente se rellenaban muñecos con ropa vieja, como lo hacían nuestros padres o abuelos, y a las 12 horas en punto ardían para recibir el nuevo año.

Pasaron unos años hasta que empezaron a experimentar nuevas técnicas que hacían evolucionar los muñecos y perfeccionar las terminaciones. En 1988 hicieron el primer muñeco utilizando papel y cañas: "LA NAVE ESPACIAL"; que apenas medía 2 metros de altura.

Al año siguiente, y convencidos de la importancia de la altura por la atracción hacia los expectadores, decidieron aumentar el tamaño. Allí nació "EL DUENDE", que medía aproximadamente 6 metros, también trabajado con cañas y papel.

Pasaron 2 muñecos más, "FRANKESTEIN" y "EL PAYASO", ambos de 8 metros, hasta que en 1994 cambiaron de técnica y comenzaron a utilizar alambre de fardo para poder darle más forma. Básicamente construyen una primer estructura de madera que luego es recubierta con alambre para lograr la forma deseada. El primer muñeco realizado con esta nueva técnica fue "EL DINOSAURIO" y luego le siguió "EL DRAGÓN".

Los muñecos posteriores siguen la misma técnica, cada vez más perfeccionada, y además se mejoraron las terminaciones de pintura, con el agregado de brillos, luz y contraste.

Las temáticas se regían a través de personajes de películas como "THE MASK" y "CHUCKY". Chucky fué el primer muñeco con movimiento. Gracias a un sistema de poleas, articulaba un brazo en forma vertical. En el año 1997 crearon a "PINOCHO".

1998 fué un año de cambios. Comenzaron a crear muñecos basándose en una temática distinta, que es la que siguen sosteniendo hasta el día de hoy. La idea fue la de trabajar sobre proyectos, diseños e ideas propias. Fue entonces como surgió "ALIEN". Ese muñeco fue el puente para saltar de la ficción a lo irreal, a algo que los venía atrayendo hacía algunos años.

Así nació la necesidad de saltar de lo caricaturesco a sueños de esperanzas, creándose ese año “algo” que la gente necesitaba para aferrarse: el "ÁNGEL 2000". Ese fue el primer muñeco para el que se pensó todo un escenario, un fondo de música y una ilusión que empezaba a latir.

Esa figura alada deslumbró a muchísima gente y entusiasmó a los protagonistas, empujándolos hacia lo místico, hacia famosas leyendas que hoy se siguen escuchando. Así nació el "DUENDE 2001", cuya escenografía y música seducía a todos.

Las técnicas de alambre y papel evolucionaron. Se organizaron concursos con premios, que permitieron la compra de herramientas para profundizar esa evolución.
Luego vinieron las felicitaciones de la gente, se hicieron remeras con los nombres de los muñecos, hay votaciones para la elección del mejor muñeco a través de mensajes de texto de celular como en los grandes concursos de televisión, se crearon blogs y páginas web, y siguieron hermanados distintos grupos de amigos, construyendo para todos lo que para muchos es una vida: los muñecos.

Y también nacieron las reglas. Por disposición municipal, los denominados "momos" deben ser registrados en la oficina de Control Urbano, no pueden tener más de 6 metros de alto por 3 de ancho ni emplazarse debajo de cableados ni del arbolado público.

A raíz de ello, los vecinos emplazan los muñecos en ramblas, plazas o esquinas, procurando que al prenderlos fuego no afecte cables ni árboles.

Fuentes municipales precisaron que en 2010 se inscribieron 94 momos. Pero esa vez una de las figuras más representadas para quemar fue el millonario Ricardo Fort, aunque no faltaron los personajes de Disney ni los grandes barcos.