LAS MUJERES, EL CÁNCER DE MAMA Y EL FEMINISMO

Durante el mes de octubre, conocido como el Mes de Sensibilización sobre el Cáncer de Mama, vemos diversas campañas y acciones orientadas a la concientización, detección precoz, tratamiento y cuidados paliativos de esta enfermedad, el cáncer que más frecuentemente es diagnosticado en mujeres en todos los países (morbilidad).

La diferencia fundamental entre países se refleja en la mortalidad (mujeres que mueren a causa de la enfermedad), esto se debe a la detección precoz (cuando la enfermedad está menos extendida) y al acceso a tratamiento en distintas formas para que esté al alcance de la población en tiempo y forma. El modo de vida en países occidentales no contribuye a la prevención de las enfermedades oncológicas en general, especialmente en los sectores de la población con menores recursos y en lxs trabajadorxs, para quienes no resulta sencillo el acceso a una alimentación y una actividad física recomendables para el cuidado de la salud.

Sabemos que las manifestaciones sociales de una enfermedad son determinantes de los comportamientos culturales y confluyen en un complejo conjunto de conocimientos científicos y populares que determinan la reacción general e individual frente a la misma.

¿CUÁL HA SIDO EL TRATAMIENTO SOCIAL DEL CÁNCER DE MAMA (CM)?
Aunque tiene una larga historia de reconocimiento, ya que desde la Edad Antigua hay registros de esta enfermedad, tanto la enfermedad como la mujer fueron ocultadas hasta el último medio siglo. Si bien reconocemos actualmente gran visibilidad como una causa social, los estereotipos que fomentan la invisibilidad continúan.

Las mujeres que sufren CM están bajo una presión social para esconder sus cuerpos ya que el signo de femineidad por excelencia es el que se enferma y debe ser extirpado. Lidiar con su realidad cotidiana requiere de cuidados específicos que afectan la imagen corporal y hacen del CM una enfermedad estigmatizante porque los cuerpos dejan de responder al "modelo de fábrica".

"El CM se singulariza por afectar de lleno a la imagen corporal femenina. En efecto, por su asociación con la sexualidad, la intimidad y la maternidad, el pecho ha sido calificado como el 'signo más obvio de femineidad'" (Lerner, 2003).

Si el CM se vincula a causales ambientales incluyendo los modos de producción, reproducción y vida, se abordan las enfermedades con una mirada empoderada del cuerpo y se logra romper con la conexión entre ser mujer y la susceptibilidad al CM. En cambio, si se aborda como una enfermedad interna en términos de mutación de células que transforman el cuerpo en una amenaza para su existencia, entonces el cuerpo debe tener una asistencia externa que intervenga y ayude a combatir el cáncer, lo cual encaja perfectamente con la aún popular ideología sobre el cuerpo femenino como incontrolable e irracional.

El ataque a los signos de femineidad, mas allá de las edades de las mujeres que padecen la enfermedad, la presión para no mostrar el cuerpo, la posibilidad de disponer o no de recursos para que ese faltante se sustituya, tienden a colocar a la mujer en el lugar de la culpa y la vergüenza.

¿QUÉ PAPEL HA JUGADO EL FEMINISMO EN RELACIÓN AL CÁNCER DE MAMA?
Cuando mujeres conocidas en EEUU compartieron públicamente sus experiencias en relación al CM, el tema comenzó a dejar de ser visto como algo privado o vergonzoso de la mujer que debía quedar dentro de la familia y amistades. Las mujeres que se reconocieron como activistas, lucharon para mejorar el tratamiento haciendo al cuerpo visible y afirmando el derecho de las mujeres a determinar su propio tratamiento. Estos hechos, que han allanado en varios aspectos el camino a las mujeres mas jóvenes, sucedieron en los años '70. La visualización de la experiencia personal fue una acción clave de la acción feminista contra el CM.

Sue Wilkinson, en su trabajo "Mujeres feministas en lucha contra el cáncer de mama: lo personal y lo político" (2008) presenta un análisis empírico de las experiencias del CM vividas por las mujeres. Expone así una importante estrategia feminista para luchar por el cambio social: mostrar los aspectos comunes y diversos de la experiencia de las mujeres e interpretarlos dentro de un contexto social y político más amplio. Dicho de otro modo, demostrar que lo personal es político.

El feminismo contribuyó a visibilizar la problemática del CM, redefiniendo la enfermedad desde un nivel individual a un plano de responsabilidad gubernamental. Aportó a la prevención y tratamiento de la enfermedad reclamando por investigación, advirtiendo sobre los riesgos medioambientales, generando centros de asistencia y apoyo para las pacientes, defendiendo y reafirmando el derecho de las mujeres a elegir su tratamiento.

 


BIBLIOGRAFÍA

FEMINISMO Y CÁNCER DE MAMA, UNA ESTRECHA RELACIÓN
Tumas, Natalia1, 2, Díaz María del Pilar 2, Carbonetti Adrián C.3
1. CONICET. Centro de Investigación y Estudios en Cultura y Sociedad, Córdoba, Argentina.
2. Escuela de Nutrición, Facultad de Ciencias Médicas, Universidad Nacional de Córdoba,
Argentina.
3. CONICET. Centro de Investigación y Estudios en Cultura y Sociedad, Córdoba, Argentina.

Wilkinson, Sue "Mujeres feministas en lucha contra el cáncer de mama: lo personal y lo político"
Anuario de Psicología, vol. 39, núm. 1, abril, 2008, pp. 23-39. Universitat de Barcelona, Barcelona, España.