SAN RAFAEL DE MENDOZA, MERLO Y SALTA. TRES DESTINOS CON EXPERIENCIAS ÚNICAS

JUBILADOS VIAJEROS!!!

En Agosto, después de una larga noche de viaje, San Rafael de Mendoza recibió al grupo de jubilados de SUTEBA, dándole la bienvenida con un cálido sol de mañana. Para la misma fecha 144 compañeros tuvieron una experiencia similar en Merlo, San Luis, pero no se alojaron en cabañas sino en los hoteles del Grupo Clima, y otros 120 compañeros más se sumaron al viaje que organizamos a Salta.
Las experiencias fueron impactantes y los relatos de los viajeros son el aval para las próximas programaciones.

El 14 de Agosto, después de una larga noche de viaje, San Rafael de Mendoza recibió al grupo de jubilados de SUTEBA, dándole la bienvenida con un cálido sol de mañana. Habían llegado a las cabañas Villa del Lujan para quedarse una semana.
El primer día lo usaron para recuperarse del viaje y acumular energías. Algunas cabañas hicieron asado con una posterior siestita y otros valientes dejaron los bolsos como estaban y salieron a caminar para conocer un poco la zona. Al día siguiente estaba programada la visita a Los Reyunos y Valle Grande, y nadie se lo quería perder.
A las 9 de la mañana llegó Daiana, la guía turística en las excursiones. Todos habían viajado en búsqueda de “un poco de naturaleza”, pero cuando les comentaron que el recorrido incluía una visita a la bodega Suter todos dijeron presente. Se aprendió sobre los viñedos y la elaboración del vino, y se pudo acceder a las cavas subterráneas para encontrar vinos extremadamente añejos.
Luego de eso, y algo más alegres luego de la degustación, el contingente partió hacia los Reyunos. En el viaje, Daiana, contó del fuerte de la ciudad de San Rafael y su historia. Y ni bien llegaron bajaron para sacarse una foto todos juntos. El grupo estaba muy constituido y nadie quería olvidar semejante paisaje.
El mediodía los tomó en Valle Grande, donde al costado del río Atuel, un restaurante los invitaría a almorzar, para luego abordar un catamarán y conocer, desde adentro, las maravillas de la naturaleza que tiene el Dique de Valle Grande.
El tercer día proponía un nuevo rumbo, mucho más nevado que el anterior: Las Leñas. Dos horas de viaje parecían mucho, pero se hizo corto parando en el Sosneado, donde los esperaban con sándwiches de jamón crudo caseros, y una última parada también en el Pozo de las Ánimas.
Tras un excelente trabajo de los choferes, Fito y Rubén, manejando un inmenso micro en caminos estrechos, con una escenografía de pura Cordillera de los Andes, se llegó Las Leñas, una ciudad perdida en el medio de la montaña. Tuvieron 5 horas libres por delante, y todos las aprovecharon de maneras distintas. Algunos se fueron a caminar y otros agarraron el culi patín y se fueron en búsqueda de las mejores pistas para divertirse.
Ya en las cabañas, al día siguiente muchos organizaron un asado, y después del helado el cansancio se hizo notar y poco a poco los comensales abandonaron las mesas hacia sus cabañas.
El último día amanecieron al grito de “está nevando!”, y luego de un rico desayuno y mucho abrigo subieron a tres combis para recorrer el Cañón del Atuel, un camino de 2 horas de recorrido, en donde las montañas, las piedras y los ríos regalan un espectáculo único. Ya con los pies congelados, llegaron a comer a El Nihuil, en donde en el Club de Pescadores y alrededor de un gran hogar a leña, compartieron entre todos un gran pick-nic puertas adentro. Antes de las 18 horas, ya estaban en las cabañas. Había que armar el bolso, y prepararse para la fiesta de la noche.
El quincho lleno de globos, sombreros en las cabezas, y muchas ganas de divertirse. Los acompañó el grupo “Las Voces del Arte”, que entre Chacareras y el Bombón Asesino lograron una sobremesa sin igual.
El sábado bien temprano era hora de despedirse de Mendoza, así que después de unas buenas medialunas partieron hacia Buenos Aires. No sin promesas: “Volveremos, seguramente. Uno siempre vuelve a los lugares donde lo tratan bien”.
Experiencias como estas son las que nos hacen sentir que vale la pena. Así, con  los más y los menos de cada viaje sabemos que también la pasaron los 144 compañeros que recientemente viajaron a Merlo, en San Luis. Ellos no estuvieron en cabañas sino que se alojaron en los hoteles del Grupo Clima, e hicieron excursiones a El Filo, Mina Clavero, San Luis incluyendo Potrero de los Funes, City Algarrobo, Abuelo y Pasos Malos. Y también tuvieron un final a toda orquesta con la fiesta de los colores en el Hotel Flamingo.
Del mismo modo 120 compañeros más se sumaron al viaje que organizamos a Salta, muchos de ellos provenientes de Chivilcoy. Allí se repartieron en dos hoteles: La Beltraneja y el Colonial. Viajaron con los servicios de micro Singer, y ya en Salta recorrieron en excursiones Cafayate, Humahuaca, Cachi y el impresionante Tren de las Nubes. Las experiencias fueron impactantes y los relatos de los viajeros son el aval para las próximas programaciones.