A 47 AÑOS DE LA PRIMERA MARCHA DE MADRES DE PLAZA DE MAYO

El 30 de abril de 1977 comenzó la mejor lección de amor, lucha y resistencia que nuestras Madres nos dieran y le dieran al mundo entero, iniciando su histórica marcha en el centro de la emblemática Plaza de Mayo.

Desde aquel día, Azucena Villaflor de De Vincenti, Berta Braverman, Haydée García Buelas, María Adela Gard de Antokoletz, Julia Gard, María Mercedes Gard, Cándida Gard, Delicia González, Pepa Noia, Mirta Baravalle, Kety Neuhaus, Raquel Arcushin y dos mujeres más, de las que no se conocen sus nombres, realizaron por primera vez públicamente la icónica pregunta "¿dónde están?".

Las Madres, transformando su dolor en lucha, se organizaron para reclamar, visibilizar y denunciar colectivamente la desaparición de sus hijxs bajo el terrorismo de Estado y las violaciones a los Derechos Humanos, que se venían cometiendo desde la instauración del genocidio iniciado por la dictadura cívico militar apenas un año antes de aquella primera ronda.

Bajo la estricta orden de la Policía Federal de "¡Circulen!", ellas, tomadas del brazo de a dos, organizadas, comenzaron a caminar formando un círculo alrededor del monumento a Belgrano en la Plaza de Mayo, hecho que se constituyó en un símbolo de rebeldía y enfrentamiento al terror impuesto por los genocidas.

Aquella primera ronda, conformada luego de un incesante peregrinar por ministerios, iglesias, comisarías y juzgados, sigue sosteniendo hoy el reclamo por MEMORIA, VERDAD y JUSTICIA que el Pueblo argentino heredó de estas increíbles mujeres y levanta como bandera de lucha contra la impunidad.

No podríamos hablar de Democracia sin reconocer la fundamental y determinante importancia que ha tenido la histórica lucha de las Madres, contra la impunidad, el olvido y el silencio, en la recuperación, sostenimiento y defensa de la institucionalidad democrática y los Derechos Humanos en nuestro país.

Sus pies incansables y sus pasos infinitos, con sus pañuelos blancos, siguen marcando las huellas por donde transitamos nuestra historia, porque sabemos siempre que ese camino representa todo lo que está bien.

Queridas Madres, ustedes dieron los primeros pasos, un Pueblo entero las siguió y las sigue, siendo desde entonces, en todo el mundo, ejemplo de lucha inclaudicable por los Derechos Humanos.

Lxs Trabajadorxs de la Educación seguiremos caminando junto a ustedes, acompañando, abrazando y haciendo propia la lucha por más Memoria, Verdad y Justicia que nos han legado.

¡MADRES DE LA PLAZA, EL PUEBLO LAS ABRAZA!

¡DEMOCRACIA PARA SIEMPRE!

¡DICTADURA NUNCA MÁS!