El 3 de diciembre se celebra el Día Internacional de las Personas con Discapacidad, una fecha establecida por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1992 para promover la inclusión y concientizar sobre la importancia de los derechos y el bienestar de las personas con discapacidad en todos los ámbitos de la sociedad.
En Argentina, esta fecha también fue declarada como Día Nacional de las Personas con Discapacidad mediante la Ley Nº 25.346/2000.
Este día nos invita no solo a visibilizar los derechos de las personas con discapacidad, sino también a reconocer y desarmar el capacitismo: el conjunto de ideas, prácticas y prejuicios que suponen que solo ciertos cuerpos, modos de aprender o de comunicarse son "normales", "productivos" o "válidos".
El capacitismo no es algo abstracto, aparece cuando se patologiza la diferencia, cuando se presupone incapacidad, cuando se mide el valor de una persona por lo que "puede" hacer según parámetros hegemónicos, o cuando se naturalizan barreras que podrían eliminarse. Se expresa en expectativas reducidas, en la falta de accesibilidad, en la idea de que la inclusión es una excepción y no un derecho, o en prácticas que privilegian una única forma de aprender.
Por eso, esta efeméride nos convoca a revisar nuestras propias miradas, interpelar la cultura escolar y construir espacios que realmente abracen la diversidad en todas sus manifestaciones.
Las personas con discapacidad no deben "adaptarse" a un mundo hostil, sino que es éste el que debe transformarse para garantizar participación, accesibilidad y decisiones respetuosas de la autonomía. La discapacidad no limita la dignidad ni el valor de las personas, lo que limita es el capacitismo.
Este 3 de diciembre reafirmamos que la discapacidad no es un motivo de exclusión, y que las Escuelas deben ser espacios donde todas las identidades y corporalidades puedan habitar y aprender con dignidad.