1º DE MAYO: DÍA INTERNACIONAL DEL TRABAJADOR Y DE LA TRABAJADORA

Un hito histórico 

Las organizaciones laborales y sindicales de Estados Unidos inician el 1º de mayo de 1886 una huelga con la consigna: "ocho horas para el trabajo, ocho horas para el sueño, ocho horas para la casa".

En Chicago, donde las condiciones de los Trabajadores y las Trabajadoras eran mucho peores que en otras ciudades, continuaron con movilizaciones el 2 y el 3 de mayo, frente a la única fábrica que funcionaba (McCormick), donde habían contratado "esquiroles" reclutados por la policía que cargó sobre los manifestantes disparando a quemarropa con el saldo de seis muertos y varias decenas de heridos.

Ante este hecho se convocó a un acto de protesta para el día siguiente. Más de veinte mil personas se concentraron bajo la vigilancia de unos ciento ochenta policías armados. Cuando el acto finalizaba estalló un artefacto explosivo que mató a un policía. En represalia abrieron fuego contra la multitud. Centenares de Trabajadores fueron detenidos, torturados y acusados del asesinato del policía.

Sin justificación, se responsabilizó a ocho dirigentes anarquistas que fueron juzgados y declarados culpables, tres a prisión y cinco a la horca. La verdadera razón de la condena no fue la explosión sino su capacidad de organizar a la clase obrera en pos de sus demandas. Siete años después, el Gobernador del Estado declaró la inocencia de los ocho acusados y liberó a los sobrevivientes. A fines de mayo de 1886, varios sectores patronales accedieron a otorgar la jornada de ocho horas a sus Trabajadores. 

El crimen de Chicago costó la vida de muchos Trabajadores y dirigentes sindicales de los cuales la mayoría eran inmigrantes. La consecución de la jornada de ocho horas marcó un punto de inflexión en el Movimiento Obrero mundial. En julio de 1889, el Congreso Obrero de París instituyó el 1º de mayo como el Día Internacional de las y los Trabajadores para perpetuar la memoria de los hechos de Chicago. Se conmemora en todos los países, salvo en los de origen colonial británico. 

Fuente: Libro "Clase Trabajadora, nuestra historia".


El día de lxs Trabajadorxs nos invita a reflexionar, desde un enfoque de género, sobre las oportunidades de acceso al mundo laboral de mujeres y personas pertenecientes a la comunidad LGBTIQ+. 

Hoy, a pesar de los avances normativos, las mujeres y diversidades siguen asumiendo la mayor parte de las responsabilidades de cuidado de niñeces y adultxs mayores. Este reparto desigual de tareas se constituye en una doble o triple jornada laboral que reduce significativamente sus oportunidades de formación y capacitación.

El trabajo de cuidados es fundamental para el crecimiento económico, sin embargo su invisibilización aumenta la brecha salarial manteniendo vigentes barreras horizontales y verticales. Por otra parte, la orientación sexual, las identidades diversas y las expresiones de género enfrentan una disminución de oportunidades de acceso a puestos de trabajo.

Sostenemos nuestro compromiso como Trabajadorxs organizadxs para revertir las desigualdades en los distintos espacios laborales. En este sentido, la Educación Sexual Integral cumple un rol fundamental para no reproducir en las niñeces prejuicios y mandatos sociales.

¡Trabajadorxs somos todxs!