SECRETARÍA DE SALUD

TRAS LA INUNDACIÓN, SUTEBA RECOMIENDA

Acercamos información de utilidad para las tareas que impone el regreso a los hogares y lugares afectados

Desde SUTEBA, recomendamos la lectura del material del Ministerio de Salud de la Nación que hace referencia a seguridad, limpieza, tratamiento de alimentos e instalaciones eléctricas y sanitarias, salud y uso de agua segura (Ver archivo: Recomendaciones Ministerio de Salud).
 
Una de las consecuencias de la inundación y la exposición a aguas contaminadas puede ser el surgimiento de enfermedades como hepatitis A, diarreas agudas, leptospirosis y otras, incluidas las transmitidas por alimentos en mal estado o que hayan perdido la cadena de frío. Se recomienda ante fiebre, malestar general, dolor de cabeza, vómitos, lesiones en la piel, consultar al médico.

Aunque la necesidad de resolver dificultades materiales o de gestión de la vida cotidiana a la brevedad son fuente de preocupación y angustia, puede suceder además que la magnitud de la situación vivida se exprese a través de estados de ánimo, sentimientos y aún síntomas no esperados o novedosos para quien los padece. Tristeza, llanto, sensación de inseguridad, nerviosismo o ansiedad, crisis de miedo o pánico, fatiga, dificultad para retornar al nivel normal de actividad, problemas para dormir o descansar, pesadillas, confusión para pensar o problemas de concentración, intensa preocupación por los otros, recuerdos muy vivos del evento, algunos síntomas físicos, enojo o irritabilidad, son formas de elaboración psíquica de la situación traumática vivida. No deben ser tomados como patológicos en los primeros tiempos.

Quienes pueden verse afectados por estas manifestaciones no son solamente las víctimas directas sino también sus familiares, allegados y personas que trabajan con ellos (por ejemplo trabajadores de la educación, personal de salud, rescatistas, etc).

Es en el contacto con los otros, en las conversaciones con personas significativas, en el sentimiento de pertenecer a grupos de diversa índole, en dejar aflorar los sentimientos y estados de ánimo percibidos, recuperando la actividad cotidiana previa y en la tarea  por venir de recuperar los espacios dañados por la inundación, que estas manifestaciones se atemperan y van encontrando vías de tramitación. Tramitación que no se limita a cada uno sino que se comparte en lo colectivo.

Los familiares de quienes fueron más afectados pueden ayudar en este proceso escuchando, acompañando, fortaleciendo vínculos entre familiares y amigos, aceptando que expresen sus sentimientos y su enojo aunque sean desagradables.

 

MÁS INFORMACIÓN: Ministerio de Salud

Fecha de publicación : 05-04-2013