SALUD VISUAL: GLAUCOMA, CATARATAS, RINOPATÍA DIABÉTICA Y CONSEJOS PARA PREVENCIÓN

Te contamos sobre cada una de las patologías, cuáles son sus síntomas y su tratamiento. Además, cobertura de SUTEBA como COSEGURO de IOMA.


Para mantener la salud visual es importante:

 
1. Visitar al médico oftalmólogo una vez del año.
2. Lavarse bien las manos con agua y jabón y evitar resfregarse los ojos.
3. Estudiar, leer y escribir con buena luz
4. Evitar leer en vehículos en movimiento
5. No jugar con objetos cortantes o con puntas
6. Evitar el uso de gotas o remedios abiertos de más de un mes o recetados para otras personas.
7. No usar anteojos recetados para otras personas
8. Durante el verano, proteger los ojos con lentes de sol homologadas con filtro de rayos UVA (ultravioleta), y de deben comprar en establecimientos ópticos autorizados.
9. Mantener una adecuada dieta rica en Vitaminas A , E y C (antioxidantes) (ensaladas, frutas y verduras )y luteína (huevo, maíz, brócoli) pueden ayudar a prevenir el envejecimiento de los ojos (cataratas y degeneración macular)
10.  EVITAR FUMAR: esta adicción es responsable del 90% de las causas de pérdida de visión.
11.  Restringir el uso de fuegos artificiales, en los niños los mismos deben manipularse SIEMPRE con la supervisión de un adulto. Todo artículo de pirotecnia que se adquiera debe estar aprobado por el RENAR
12.  Obviar sacudir bebidas espumantes, son muy dañinos en la zona ocular. La presión de un corcho de una botella de 750 ml. es tres veces mayor a la del neumático de un vehículo.


En caso de accidentes NO se debe tocar, ni realizar ninguna maniobra sobre los ojos. Cubrir delicadamente con una gasa el ojo afectado y concurrir al especialista lo más rápido posible.


Nunca debe colocarse cremas, ungüentos o pomadas en la zona ocular.

 

Qué son las cataratas La catarata es una opacidad del cristalino del ojo que ocasiona disminución de la agudeza visual, provocando visión borrosa, encandilamiento, fotofobia (molestia y rechazo a la luz) y dificultad de la visión nocturna. La mayoría aparecen a edades avanzadas.

El 90 por ciento de las personas ciegas del mundo vive en los países en desarrollo, ya que las causas de la ceguera evitable se asocian a la pobreza y a la falta de acceso a los servicios de atención.
El 80 por ciento de los casos de ceguera en la Argentina son evitables, debido a que en un 20 por ciento son resultado de afecciones prevenibles, y el 60 por ciento pueden tratarse de manera exitosa mediante cirugía.
El 20 por ciento de los mayores de 50 años padece cataratas, en tanto el valor asciende a 40 por ciento cuando se superan los 60 años.
Según las estadísticas, dos de cada diez personas de más de 50 años laboralmente activas las padece, y esa cifra asciende a cuatro de cada diez a partir de los 60.
No se sabe la causa exacta de las mismas, pero puede ser el resultado de exposición prolongada a la radiación ultravioleta de la luz solar, así como asociada a otros factores como cigarrillo y consumo de alcohol. A cualquier edad puede ocurrir por lesiones del ojo, exposición a tóxicos, radiaciones, o ser consecuencia de otras enfermedades como la diabetes.

Cataratas congénitas pueden deberse a trastornos genéticos o exposición a otras enfermedades durante el embarazo como las cataratas por rubéola congénita.
La única manera de restaurar la visión es mediante una cirugía, en la que se coloca en el lugar del cristalino del ojo una lente intraocular que permite filtrar la luz de los rayos ultravioletas.
Qué es el Glaucoma

El glaucoma es una enfermedad progresiva de los ojos que puede causar ceguera si no es tratada. Es peligrosa porque habitualmente en sus comienzos no presenta síntomas.
Generalmente aparece después de los 30 años, pero puede aparecer también en niños y jóvenes.
Frecuentemente es una condición hereditaria, también puede ser resultado de un golpe a los ojos, desencadenarse por factores emocionales, o tratarse de otra forma de enfermedad de aparición brusca.
Dentro del ojo, entre el cristalino y la córnea, hay un líquido transparente que se produce y se elimina continuamente.
Si disminuye el drenaje de este líquido por sus canales naturales, se produce acumulación del líquido y aumenta la presión dentro del ojo, disminuyendo el flujo de sangre y comprimiendo al nervio óptico.


¿Cuáles son los síntomas?

En sus inicios no da síntomas. A veces puede notar:
o Cambio frecuente de anteojos porque ninguno es satisfactorio.
o Dificultad de adaptar la vista en lugares oscuros.
o Pérdida de visión lateral.
o Dificultad para enfocar la vista en objetos muy próximos.


¿Cómo se lo detecta?

Se mide la presión ocular con un tonómetro (aparato de medición de presión interna del ojo). Esta medición debe ser parte de todo examen ocular.
Después de los 35 años se debe efectuar regularmente.


¿Cómo se lo trata?

Actualmente no hay cura para el glaucoma. Una vez detectado su progresión puede ser detenida. Cuanto antes se lo diagnostique, mayor será la posibilidad de prevenir una pérdida seria de la visión.
Habitualmente se trata con colirios, pero en algunos casos se requiere cirugía para facilitar la salida del líquido cumulado entre el cristalino y la córnea.

Qué es la rinopatía diabética

¿Qué es la retinopatía diabética?


La retinopatía diabética es una complicación de la diabetes mellitus que afecta a la retina del ojo humano. Es causada por la oclusión de los vasos sanguíneos que nutren la retina.
Es la misma retina la que, para suplir la falta de oxígeno, genera circulación nueva (neovascularización). Estos neovasos tienen gran tendencia al sangrado intraocular (hemorragia) y además pueden generar el desprendimiento de retina por tracción que quita la visión al paciente, produciendo además otras complicaciones como son el glaucoma secundario y la catarata.
La retinopatía diabética es la segunda causa de ceguera en el mundo occidental en la población adulta.
La retinopatía diabética es una patología evitable, si es manejada en tiempo y forma.


Detección y diagnóstico

 
Un examen ocular completo realizado por el oftalmólogo es la mejor prevención contra la progresión de la retinopatía diabética. Los pacientes diabéticos deben ser conscientes de los riesgos de desarrollar trastornos visuales y deben hacer examinar sus ojos en forma periódica.
Para detectar una retinopatía diabética, el principal examen que realiza el oftalmólogo es el del fondo de ojo. Esta evaluación permite realizar un correcto diagnóstico de la forma clínica de la enfermedad. Si se detecta retinopatía diabética, un segundo método diagnóstico llamado Retinofluoresceinografía, o RFG, permite detectar cuáles de los vasos están filtrando o sangrando.
Con los resultados de estos exámenes se evalúa la conducta a seguir.

Tratamiento

 
El tratamiento puede comenzar realizando un procedimiento que mediante el uso de un Láser intenta fotocoagular los vasos sangrantes y toda el área comprometida. Este procedimiento se denomina Fotocoagulación y se efectúa en el consultorio del oftalmólogo.
Si la retinopatía diabética es detectada en forma precoz, la fotocoagulación con láser puede detener el avance del daño. Aún en estados avanzados de la enfermedad, puede disminuir la probabilidad de pérdida severa de la visión.
El tratamiento exitoso de la retinopatía diabética no sólo depende de la detección temprana con control y tratamiento por un oftalmólogo, sino también del compromiso e información del paciente y de sus familiares.
Debe enfocarse el cuadro en forma multidisciplinaria (Médico clínico, médico diabetólogo y otros).
La detección temprana de la retinopatía diabética es la mejor protección contra la pérdida de la visión. Aún cuando los síntomas no estén presentes, los pacientes diabéticos deben realizarse exámenes periódicos con su oftalmólogo quien les planteará la conducta a seguir en cada caso.