PREVENCIÓN: EFECTOS DEL TABAQUISMO PASIVO EN LOS NIÑOS

El humo ambiental de tabaco (HAT) contiene más de mil productos químicos irritantes y más de 50 sustancias cancerígenas. Estar expuesto aumenta de un 20 a un 30 % el riesgo de cáncer de pulmón y de enfermedad coronaria en no fumadores. Los niños son los más perjudicados, sufriendo importantes trastornos incluso aumentando el Síndrome de muerte súbita del lactante.

La exposición de los no fumadores al humo ambiental de tabaco (HAT) se llama "tabaquismo pasivo". Está compuesto por la mezcla del humo que se libera del cigarrillo encendido y el que exhala o despide la persona cuando está fumando.


El HAT contiene más de 4.000 productos químicos que son irritantes (cianuro, dióxido de azufre, monóxido de carbono, amoníaco y formaldehído, entre otros). También contiene más de 50 sustancias que producen cáncer como el arsénico, cromo, nitrosaminas y a-benzopireno, entre otros.

 

Según el Ministerio de Salud de la Nación y la Sociedad Argentina de Pediatría, en nuestro país, más del 60 % de la población está expuesta al humo ambiental del tabaco en el hogar y el 90 % en los lugares de trabajo y recreativos, cifras muy superiores a las registradas en otros países. Los fumadores pasivos tienen un riesgo mayor de sufrir cáncer de pulmón (20 a 30 % más) y de padecer enfermedades coronarias. Además, es muy peligroso en los niños que aspiran más productos químicos nocivos por kilogramo de peso.

 

En 1992, la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos clasificó al HAT como un carcinógeno de Clase A. Este tipo de sustancias que producen cáncer son las más dañinas ya que no tienen un nivel mínimo de exposición que sea seguro para la salud. Desde la década de 1970, se sabe que la exposición involuntaria al HAT es un factor de riesgo para varias enfermedades. En 1986 los expertos llegaron a la conclusión de que la exposición al HAT es causa prevenible de enfermedad y muerte tanto en fumadores como en no-fumadores.

 

En 1999, la Organización Mundial de la Salud (OMS) convocó a expertos de diferentes países para evaluar las consecuencias de la exposición involuntaria al HAT en los niños. Durante la misma se concluyó que el HAT es una amenaza para la salud de los niños ya que se asocia a: 

• Retraso de crecimiento intrauterino, bajo peso al nacer

• Disminución de la función pulmonar. 

• Infecciones respiratorias. 

• Tos y silbidos. 

• Irritación del tracto respiratorio superior

• Otitis media aguda y crónica

• Inducción y exacerbación de episodios asmáticos

• Alteraciones del desarrollo pulmonar

• Síndrome de muerte súbita del lactante

 

Además:

• La exposición al HAT durante el embarazo se asocia con algunas malformaciones congénitas (labio leporino y paladar hendido) y que la nicotina atraviesa la leche materna. 

• Los hijos de padres fumadores tienen mayor probabilidad de adicción a la nicotina en la adolescencia, mayor frecuencia de caries, alergia a los alimentos, problemas en la piel y mayor frecuencia de cáncer en la adultez. 

• Presentan con mayor frecuencia problemas de conducta, síndrome de hiperactividad, déficit de atención y menor rendimiento escolar. 

• Por otra parte, faltan más a la escuela que los hijos de no fumadores y necesitan atención médica con más frecuencia. 


Es importante tener en cuenta que los menores de 18 meses son los más afectados por el tabaquismo pasivo, no pueden evitar la exposición al tabaco, ya que pasan la mayor parte del día en casa, en donde los padres fuman.

Distintas investigaciones han mostrado cómo el potencial de contaminación del humo del tabaco en el domicilio es más importante que el grado de contaminación atmosférica urbana; a pesar de esto, según las investigaciones del Ministerio y la SAP, hasta un 75% de las madres fumadoras lo hace cerca del recién nacido y un 47 – 60 % de estos neonatos presenta niveles significativos de cotinina (metabolito de la nicotina) en orina.

No obstante, como un 90% de las mujeres que fuma durante el embarazo continúa haciéndolo en los 5 años posteriores, es muy difícil separar los efectos de la exposición intrauterina de la ambiental a la que se ve sometido el neonato, aunque es probable que ambas tengan un efecto perjudicial independiente y aditivo.


 

¿Qué pueden hacer los padres fumadores?

Lo mejor que pueden hacer los padres fumadores por la salud de sus hijos es dejar de fumar. 


En la página web del Ministerio de Salud de la Nación (www.msal.gov.ar/tabaco) encontrará un listado de todos los centros donde puede recibir ayuda para dejar de fumar. Si prefiere hacer una consulta telefónica previa puede llamar en forma gratuita al 0800 222 1002. 

Si los padres aún no están listos para dejar de fumar, hay medidas muy simples que ayudan a disminuir el riesgo de exposición al HAT de todos los miembros de su familia (incluyendo las mascotas!). 


Abrir las ventanas NO es suficiente, ya que las sustancias toxicas del cigarrillo permanecen varios días en el ambiente aunque "corra aire..." Se necesitaría un ventilador con la fuerza de un huracán para poder eliminar todas las partículas dañinas que tiene el humo.

Declare su HOGAR Y SU AUTO COMO LIBRES DE HUMO DE TABACO: Es recomendable no fumar ni permitir que otros fumen en su casa o en su auto. Fumar solamente fuera de su casa en un ambiente ABIERTO: balcón, terraza o vereda.

 

 

Beneficios de los Ambientes libres de humo de tabaco

 • Protegen a los no fumadores.

• Reducen la muerte y enfermedades causadas por la exposición al humo del cigarrillo

• Ayudan a los fumadores a que dejen de fumar

• Los lugares de trabajo 100% libres de humo de tabaco reducen el consumo de tabaco entre los fumadores en 29%

• Previene el inicio del tabaquismo

• Crean una norma que hace menos probable que los jóvenes fumenEl alcance de estas medidas no sólo actúan sobre las patologías conocidas sino que, además, representan una medida de prevención primaria dado que el tabaquismo activo se consolida antes de los 18 años.


Fuentes: Sociedad Argentina de Pediatría

Ministerio de Salud de la Nación