NUEVA CONDENA A REPRESORES EN LA PLATA

20/10/2015

Tres ex jefes de la Armada fueron condenados hoy a prisión perpetua y otros dos a 25 años de prisión, al igual que tres integrantes de Prefectura, por delitos de lesa-humanidad en el  genocidio cometidos durante la última dictadura cívico-militar en perjuicio de trabajadores fabriles de las ciudades de Berisso y Ensenada. Además, el tribunal resolvió revocar las prisiones domiciliarias de la que gozaban algunos de ellos.

La medida la dispuso el Tribunal Oral en lo Criminal Federal 1 de La Plata al dar lectura al veredicto, por el que se le impuso la pena de prisión perpetua al Comandante de la Fuerza de Tareas 5, Jorge Alberto Errecaborde, al del Batallón de Infantería de Marina Nº 3 (BIM 3) José Casimiro Fernández Carró y al jefe de Operaciones e Inteligencia del BIM 3 Roberto Eduardo Fernando Guitian, tras ser condenados, con distintos grados de participación, por los homicidios calificados de Miguel Orlando Galván Lahoz y Roberto Pampillo, además de varios casos de privaciones ilegales de la libertad agravadas y tormentos.

Además condenó a 25 años de prisión al comandante de Operaciones Navales de la Armada Antonio Vañek y a su par de la FT5 y director del Liceo Juan Carlos Herzberg y al ex jefe de la Zona Río de La Plata de la Prefectura Luis Rocca, al ex oficial Eduardo Antonio Meza y al ex jefe de Prefectura Carlos José Ramón Schaller.
El Tribunal, por mayoría, resolvió revocar las prisiones domiciliarias de la que gozaban algunos represores y ordenó que se reparen los legajos de las víctimas para dejar constancia de los verdaderos motivos del cese en Astilleros Río Santiago, YPF y Propulsora Siderúrgica, además de tomar medidas para que se realicen nuevas investigaciones.

El SUTEBA saluda este nuevo paso en el camino de la Verdad, la Memoria y la Justicia, con la reivindicación permanente de los más de 600 docentes dentro de los 30.000 desaparecidos por el terrorismo de Estado de la última dictadura cívico-militar. Con esta condena no termina la pelea, sino que los Trabajadores de la Educación y todos los luchadores populares no debemos bajar los brazos hasta que no esté condenado el último responsable del plan sistemático genocida desplegado por la última dictadura cívico-militar.