La varicela es una de las enfermedades eruptivas más frecuente de la infancia, producida por el virus Varicela Zóster.
Es altamente contagiosa. Afecta a casi todas las personas antes de alcanzar la edad adulta. Debido a ello, el 10% de las personas adultas son susceptibles de enfermarse de varicela.
Tradicionalmente se la consideró como una enfermedad benigna, pero algunos casos de embarazadas, recién nacidas, inmunosuprimidas (debido a enfermedades o medicamentos) y en adolescentes o personas adultas sanas pueden desarrollar complicaciones graves.
En la infancia, puede manifestarse con una forma clínica grave o complicaciones. Las complicaciones graves incluyen sobreinfección bacteriana de las lesiones en la piel, neumonía, encefalitis y sangrados, llegando a veces a necesitar internación y pudiendo causar la muerte.
¿Cuáles son los síntomas?
El cuadro clínico se inicia con fiebre y malestar general aproximadamente 24/48 horas antes del inicio de la aparición de vesículas (pequeñas ampollas con contenido líquido). Estas se presentan en diferentes brotes sucesivos (6-24 horas entre cada uno) que afectan todo el cuerpo, siendo muy pruriginoso (pica mucho). Las lesiones suelen aparecer primero en el cuero cabelludo, se extienden al tronco y a las extremidades. Luego de la aparición de las vesículas se generan unas costras. Tener en cuenta que rascarse las lesiones lleva a la sobreinfección y a las complicaciones mencionadas.
Se recomienda que la persona con varicela permanezca en su casa hasta que las ampollas hayan evolucionado a costras en su totalidad.
¿Cómo te protege esta vacuna?
Esta vacuna protege contra la varicela, previniendo especialmente las formas graves de presentación y sus complicaciones.
Estrategia de vacunación
En las infancias:
La vacuna contra la varicela está contemplada para los siguientes grupos presentando orden médica: