FACTORES DE RIESGO Y SEÑALES DE ALARMA

El cáncer de mama es el tumor más frecuente en la población femenina siendo más probable en aquellas mayores de 40 años. En los últimos años su incidencia ha aumentado de forma considerable. Tiene factores de riesgo definidos, los que debemos tener en cuento y para realizar los exámenes preventivos correspondientes:

  • Tener antecedentes familiares directos de cáncer (madre - hermana)
  • Uso prolongado de anticonceptivos orales
  • Menarca temprana (primera menstruación antes de los 12 años)
  • Menopausia tardía
  • Utilización de terapias de reemplazo hormonal en la menopausia
  • Ausencia de embarazos o haber concebido al primer hijo después de los 30 años de edad.
  • Exposición a la radiación
  • Tabaquismo


Una dieta baja en grasas, el amamantamiento, la actividad física regular y no beber alcohol le ayudarán a disminuir sus riesgos.

¿Qué nos debe llamar la atención?

El 1,5% de las mujeres asintomáticas tienen una lesión sospechosa en la mamografía; por esta razón, para poder realizar un diagnóstico temprano, se aconseja el inicio de los chequeos médicos a partir de los cuarenta años, comenzando a esta edad a ser anuales. Es importante saber que en aquellos casos en los que existen antecedentes familiares o una lesión palpable se pueden iniciar antes de esa edad.

Es importante no esperar a tener los signos que enumeramos a continuación:

  • Asimetrías, enrojecimientos y retracciones del pezón.
  • Nódulos.
  • Cambios en el tamaño, coloración o forma de los senos.
  • Aparición de protuberancias o hundimientos extraños en la superficie de las mamas.
  • Secreción por el pezón sin motivo aparente.
  • Movimiento en la posición de los pezones.


El dolor de las mamas y la presencia de bolitas o tumores no siempre son signos de cáncer, y en la mayoría de los casos las afecciones que se presentan son benignas, sobre todo durante la adolescencia; no obstante es el médico, a través de algunos estudios, el que puede descartar la existencia de esta enfermedad.

Recuerden

La detección temprana tiene un 90 % de éxito terapéutico y para ello es importante la autoexploración, pero fundamental la realización de la mamografía. Las nuevas tecnologías permiten realizar chequeos completos de mama en tan sólo una mañana, evitando la angustia en aquellas mujeres que sospechan tener algunas lesiones en alguno de sus senos. Además, este tipo de cáncer, a diferencia de otros, es totalmente detectable y se puede prevenir a tiempo si la mujer está al tanto de sus síntomas y mantiene un programa permanente y sistemático de autoexploración a partir de los 20 años.