ALACRANISMO

Alacranes

Los alacranes o escorpiones son artrópodos que habitan el planeta hace más de 350 millones de años.
Se describen unas 1500 especies divididas en 16 familias. Los más peligrosos por la acción de su veneno pertenecen a la familia Buthidae. En Argentina y Sudamérica los escorpiones que, dentro de esa familia tienen mayor importancia para la salud humana son los del género Tityus.
Estos habitan especialmente las zonas de Córdoba, Santiago del Estero, La Rioja, Catamarca, Tucumán y Jujuy. Son las provincias con mayor número y tasas por cien mil habitantes de picaduras de escorpión denunciadas en el sistema de salud.

Hay formas de reconcocer qué alacranes pueden ser venenosos si se encontrara alguno en el domicilio, lugar de trabajo o de descanso.
Sobre todo se debe prestar atención a las pinzas anteriores que cuando son largas y delgadas anuncian variedades peligrosas. También indica su peligrosidad la presencia de un apéndice en el telson o prolongación posterior. (VER FOTO)

MEDIDAS DE PREVENCIÓN Y CONTROL DE ACCIDENTES
La mayoría de los accidentes por alacranes, o también llamados escorpiones, se producen en el domicilio por lo cual las medidas de prevención deben estar orientadas a evitar el ingreso de los mismos a la casa y tener precaución en aquellos sitios donde podemos encontrarlos.
 
Protección personal
• Revisar y sacudir prendas de vestir, y calzados.
• Sacudir la ropa de cama antes de acostarse o acostar un bebe o niño.
• Tener precaución cuando se examinan cajones o estantes.
• Evitar caminar descalzo en zonas donde se conozca la presencia de alacranes.


Protección intradomiciliaria
• Utilizar rejillas sanitarias en desagües de ambientes y sanitarios.
• Controlar las entradas y salidas de cañerías, aberturas y hendiduras
• Colocar burletes o alambre tejido (mosquitero) en puertas y ventanas.
• Revocar las paredes, reparar grietas en pisos, paredes y techos
• Control de cámaras subterráneas, cañerías, sótanos, huecos de ascensor y oquedades de las paredes


En el ámbito peridomiciliario
• Realizar aseo cuidadoso y periódico de las viviendas y alrededores.
• Efectuar control de la basura para reducir la cantidad de insectos (arañas y cucarachas) que sirven de alimento a escorpiones.
• Evitar acumulación de materiales de construcción, escombros, leña, hojarasca porque suelen ser lugares donde se mantienen, conservan y dispersan. Evitar juntarlos con las manos.
• Los alacranes pueden encontrarse en áreas rurales (debajo de cortezas de árboles, piedras, ladrillos) o urbanas (sótanos, túneles, depósitos, cámaras subterráneas)
• Pueden utilizarse aves de corral (patos, gansos, gallinas) como predadoras de los escorpiones
• Como última alternativa y con asesoramiento especializado, se usará la aplicación de plaguicidas de baja toxicidad por personal entrenado.

Frente a eventuales picaduras, no realizar tratamientos caseros, aplicar hielo y consultar rápidamente al médico y en lo posible llevar el escorpión para ser identificado.
Nunca aplicar plaguicidas sin haber seguido primeramente las recomendaciones sobre los métodos de prevención en el ambiente habitado.

El aguijoneamiento o "picadura" produce una reacción local que se caracteriza por intenso dolor, agudo y punzante que se extiende en la zona afecatda. Se trata de un cuadro neurotóxico que puede limitarse localmente o tener efectos sistémicos, es decir generalizados al organismo por afectar al Sistema Nervioso Autónomo. La aparición de síntomas sistémicos es más común en niños y menos probable en adultos sanos. También son más vulnerables los ancianos y las personas con problemas de salud como hipertensión, cardiopatías, diabetes. La afectación puede ser mayor en personas con menor peso corporal.
En diferentes grados de expresión de los trastornos producidos por la afectación del sistema vegetativo aparecen alteraciones cardiovasculares con arritmias y dolor precordial, respiratorias o disnea, aumento de secreción glandular que se puede expresar como salivación, goteo nasal y sudoración excesiva, dolor de cabeza, palidez, hipotermia o descenso de la temperatura corporal, dolor abdominal intenso, diarrea y vómitos. Los vómitos profusos y las alteraciones del sensorio, ya sea confusión mental o excitación psicomotriz así como las convulsiones, y las arritmias severas son indicadores de gravedad del cuadro.

Siempre debe hacerse la consulta médica. La mayoría de los casos se resuelve sin requerir tratamiento antiveneno específico, pero sí necesita horas de observación en un lugar con condiciones para realizar el tratamiento si fuera necesario.

El antiveneno se produce en el país en el Instituto Malbrán. Cuando por la gravedad del cuadro se define que es necesario el tratamiento, éste debe hacerse en una unidad de cuidados intensivos con monitoreo cardíaco y del medio interno permanente.

Siempre debe notificarse ya que es una enfermedad de denuncia obligatoria para el Sistema Nacional de Vigilancia en Salud.