Roberto Baradel, Sec. General SUTEBA

UN TRIUNFO HISTÓRICO DE LA COMUNIDAD EDUCATIVA

El día 14 de diciembre de 2006 se sancionó una nueva ley de educación para nuestra provincia. Esto constituye un triunfo histórico para toda la comunidad educativa que incide fuertemente en la definición de las políticas públicas luego de un proceso de resistencia, grandes luchas y debates cuyo objetivo fue la derogación de la ley federal de educación y su correlato en nuestra provincia: la nefasta autodenominada "reforma Educativa".
En este proceso los trabajadores de la educación, la comunidad educativa, las organizaciones sociales fuimos capaces de construir una correlación de fuerzas que permitió, no solo la derogación de las leyes neoliberales, sino la participación en el debate y la elaboración de una nueva ley que esté al servicio de los trabajadores y el pueblo y que centralmente que defienda la educación pública.Es una ley que sin duda no hubiera sido posible, si a nivel nacional no hubiésemos logrado con CTERA, previamente la derogación de la ley federal de educación y la sanción de una nueva ley nacional. Son dos etapas de la misma lucha y de la misma definición política por parte de los trabajadores de la educación: ser capaces de construir una educación, nacional, popular, democrática con profundas raíces en la cultura y en los procesos históricos políticos de lucha por la liberación de nuestros pueblos. Una educación que sea realmente liberadora y verdaderamente transformadora, que cale hondo en la formación de la conciencia colectiva y que aporte al proceso de transformación que concluya definitivamente con la dependencia social, económica, política y cultural a la que están sometidos nuestros países y nuestros pueblos.Una escuela, que a diferencia de la pensada por el neoliberalismo como contenedora social, reproductora del orden social, económico y político que garantizara la desigualdad y la concentración de la riqueza en pocas manos, formadora de mano de obra barata y con alto contenido de disciplinamiento social, se configure como formadora en primer lugar de sujetos de derechos, con capacidad de análisis crítico de la realidad, con compromiso social, que posibilite que los chicos se apropien de los conocimientos necesarios que les sirvan como herramienta de transformación no solo de su realidad individual sino también la del conjunto de su comunidad...Hay que señalar, también, que en este proceso existió decisión política de los gobiernos nacional y provincial y de las respectivas legislaturas, en un proceso similar al que se dio con las políticas de derechos humanos, donde los organismos de derechos humanos y su lucha histórica jugaron el papel fundamental.En el caso de la educación hicimos lo propio los sindicatos docentes.Entendemos que estas dos leyes marcan una clara ruptura con las políticas neoliberales en materia educativa y nos exige un gran compromiso y representa un gran desafío: que estas transformaciones lleguen a la realidad cotidiana de nuestras escuelas para ser capaces de construir esa escuela que queremos, a la que aportamos todos los días nuestro esfuerzo a pesar de las condiciones materiales a las que nos vemos sometidos los chicos y los trabajadores.Es por eso que es fundamental que todos tomemos cabal conciencia del logro que significó la sanción de esta ley para exigir su cumplimiento y garantizar su concreción. Debe ser tomada como bandera de lucha de todos los trabajadores de la educación y del conjunto de la comunidad educativa. Fue y es central en este proceso el rol que jugó y que deben jugar la CTA y la las Organizaciones sociales. Como muestra solo basta señalar que si no nos hubiéramos movilizado a la legislatura el día que se sancionaba la ley los sectores más retrógrados de la iglesia católica y varios intendentes hubieran incidido en modificaciones que hubieran significado un claro retroceso.Pero para que la ley se cumpla debemos exigir los recursos materiales y humanos necesarios para que esto sea posible.
Fecha de publicación : 21-05-2008