¡BIENVENIDA NIETA 126!

Hace 40 años que las Abuelas y las Madres de Plaza de Mayo vencen a la muerte en cada ronda y hacen nacer la vida nuevamente.

05/12/2017

Las Abuelas de Plaza de Mayo presentaron a la Nieta 126 en conferencia de prensa. Adriana hoy sabe que es hija de Violeta Graciela Ortolani y Edgardo Roberto Garnier, quienes se encuentran desaparecidos.

Adriana volvió a nacer, porque unx vuelve a nacer tantas veces como la identidad se reconstituye, en tanto se restituyen los derechos más esenciales que tenemos los seres humanos. Como el musguito en la piedra, como la flor que crece en el paredón, las Abuelas logran que la vida surja aún donde todo parece haberse secado.

"El amor venció al odio. No pudieron, el amor siempre gana. Si mi testimonio puede ayudar a que otras personas se animen a buscar su identidad, bienvenido sea. Se me completó la vida, soy feliz", expresó en la conferencia la Nieta 126. Su abuela Blanca Díaz de Garnier, expresó: "no esperaba tener esta alegría, tuve 40 años de espera y estamos con una alegría que no cabemos en nuestra persona".

Desde SUTEBA celebramos con alegría que Adriana se reencuentre con su familia y su historia. Una vez más, infinitas gracias Abuelas y a seguir la lucha por Memoria, Verdad y Justicia.

La historia
Las Abuelas dieron a conocer que Violeta nació en la Ciudad de Buenos Aires el 11 de octubre de 1953 y Edgardo en Concepción del Uruguay, Entre Ríos, el 7 de agosto de 1955. Su familia lo llamaba "Edgar" o "Rober", y sus amigos le decían "El Chueco" o "El Pato".

Violeta y Edgardo militaban en la FAEP (Frente de Agrupaciones Eva Perón). Él también militó en la JP (Juventud Peronista) y ella en la JUP (Juventud Universitaria Peronista). Luego compartieron su militancia en Montoneros, donde ella era llamada "La Viole" y él "La Vieja Bordolino" o "El Viejo".

Violeta fue secuestrada el 14 de diciembre de 1976, en el Barrio La Granja, en La Plata, embarazada de 8 meses. Edgardo fue secuestrado el 8 de febrero de 1977 en La Plata. Al hijo o hija, cuyo parto estaba previsto para enero de 1977, iban a llamarlo Marcos, Enrique o Vanesa.

Violeta y Edgardo siguen desaparecidos al día de hoy.

Gracias a la perseverancia de la búsqueda de Abuelas y de los organismos de DDHH que ya lleva más de 40 años, lxs nietxs recuperadxs pudieron conocer la verdad sobre su origen. Por ellos y por los 30 mil compañerxs detenidxs desaparecidxs, desde SUTEBA sostenemos esta lucha histórica que encabezan las Abuelas y te invitamos a acercarte e informarte con ellas si tenés dudas sobre su identidad.