5 DE SEPTIEMBRE: DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER INDÍGENA

El Día Internacional de la Mujer Indígena se conmemora cada 5 de septiembre y constituye una oportunidad para conocer y reivindicar a las mujeres indígenas que históricamente han luchado contra todo tipo de opresión y que siguen contribuyendo al reconocimiento y la garantía de sus derechos.


En esta fecha, se recuerda la vida de Bartolina Sisa, incesante luchadora por restablecer los derechos de los pueblos Aymara y Quechua.

Bartolina descendía de una estirpe de mujeres dentro de la cultura Aymara llamada "Mama Tallas". El linaje de Bartolina era profundamente respetado dentro de su sociedad: rendían culto a sus propias divinidades y compartían la autoridad con los varones de su pueblo, construyendo de esta forma una sociedad más solidaria y equilibrada.

En las sublevaciones aymaras de principios de la década de 1780, Bartolina Sisa comandó y obtuvo la obediencia de sus tropas junto a su esposo Tupac Katari; fue nombrada virreina del Inca e intervino con ideas y consejos sobre el desarrollo de la insurrección.

En las noches de marzo de 1781, las cumbres de los cerros de los alrededores de La Paz fueron alumbradas por hogueras y se impuso el sonido fuerte y ronco de los "potutos" —las bocinas de cuerno de buey— de las tropas aymaras. El 13 de marzo de ese año comenzó lo que sería el acontecimiento militar más destacado dentro de las sublevaciones indígenas de fines del siglo XVIII contra el colonialismo español: el sitio a La Paz, encabezado por Bartolina y Tupac.

Asesinada el 5 de septiembre de 1782, Sisa murió descuartizada por las fuerzas realistas durante la rebelión anti-colonial en el Alto Perú.

En 1983, tras celebrarse el "2° Encuentro de Organizaciones y Movimientos Indígenas de América" en Tiwanaku, Bolivia, los pueblos participantes determinaron que todos los años en esta fecha se recordará la memoria de todas aquellas mujeres portadoras de la herencia cultural y ancestral de estas comunidades, así como también de aquellas que murieron en la lucha contra la discriminación y los abusos cometidos a este género y etnia durante la historia.


Reconstruir la historia desde la perspectiva interseccional nos permite incorporar la dimensión de la interculturalidad y visibilizar la pluralidad de voces desde las propias identidades y formas de construir conocimiento sobre el mundo. El diálogo intercultural nos propone mirar las desigualdades de género, las asimetrías económicas, sociales, culturales de las mujeres por fuera de la concepción etnocentrista y eurocentrista.


Mantener viva la memoria de Bartolina Sisa y de otras tantas lideresas indígenas implica sostener una perspectiva descolonizadora, transformadora y emancipadora que ponga en tensión la cultura hegemónica.