SEGUNDO ENCUENTRO DEL MOVIMIENTO PEDAGÓGICO LATINOAMERICANO

19/09/2013

En el día del natalicio de Paulo Freire (19 de septiembre) se inició la primera Jornada del Segundo Encuentro del Movimiento Pedagógico Latinoamericano en Recife (Brasil) con la participación de delegaciones de los países latinoamericanos. Integran la delegación Argentina de CTERA, una representación de compañeros/as de SUTEBA: Silvia Almazan (Sec. Educ. y Cultura), Rosana Merlos (Sec. DDHH), Néstor Carasa (Ed. Especial), Marta Suárez (Delegada paritaria) y Sandra Ramal (Ed. Superior).

En la apertura hubo palabras de bienvenida de representantes de la Confederación Nacional de Trabajadores de la Educación de Brasil (CNTE), Central Única de Trabajadores de Brasil (CUT) y de la Internacional de la Educación (IE ), así como también una conferencia del Dr. Emir Sader (Profesor de la Universidad de Sao Paulo y de la Universidad de Río de Janeiro).

La intervención central estuvo a cargo de Hugo Yasky, Presidente de la Internacional de la Educación para América Latina (IEAL), organización que nuclea confederaciones latinoamericanas de docentes, organizadora de este segundo encuentro del Movimiento Pedagógico Latinoamericano.

Durante su disertación Yasky planteó: "El Encuentro es un punto alto de la expresión del movimiento de educadores latinoamericanos, porque expresa las luchas de resistencia al neoliberalismo en todo el continente y de defensa de la escuela pública. Sin esas luchas, hubieran destruido la educación pública".

"Es necesaria la integración regional, debemos considerarla una bandera de lucha, no hay salidas individuales sino con unidad para la liberación social de nuestros pueblos", afirmó Yasky.

Por otro lado, el Presidente de la IEAL reflexionó: "El Movimiento Pedagógico expresa desde su constitución la lucha del sindicato por la práctica pedagógica y la construcción de políticas educativas, no queremos una escuela que discipline socialmente y que promueva el individualismo, tampoco queremos una escuela que convalide la desigualdad social. Queremos una escuela que forme a ciudadanos críticos, una escuela que piense, que repase las cuentas de la historia y los nombres de los que hoy están en las estatuas; que sea capaz de exponer las mentiras de los velos que ocultan la realidad a los pueblos de América Latina. Queremos una escuela que forme seres libres, seres dignos y conscientes de sus derechos".

Asimismo, Yasky sostuvo: "Tenemos que ser parte de una disputa por la defensa de la educación pública que implica más democracia, e ir por la defensa de la recuperación de derechos, por salvaguardar los intereses de los más débiles, de los más excluidos. La lucha por la escuela pública está enraizada en las causas de las minorías, de los que son distintos, de los pueblos originarios y en la reivindicación de las mujeres como parte de la construcción de una sociedad igualitaria. Esa lucha es la que interpreta este Movimiento Pedagógico Latinoamericano".

Finalmente, Yasky concluyó: "Desde el Movimiento Pedagógico Latinoamericano queremos una escuela que promueva la conciencia política para la transformación social. Reafirmamos el compromiso de retomar las banderas de justicia, de democratización, así como saldar la deuda histórica. El objetivo y compromiso es uno solo: una América Latina, que es una tierra rica pero absolutamente desigual, que empiece a ser la tierra que soñaron los que pelearon hace 200 años y la soñaron distinta".

El  1er Encuentro "Hacia un Movimiento Pedagógico Latinoamericano" fue organizado por el Comité Regional de la Internacional de la Educación para América Latina en la ciudad de Bogotá, Colombia en diciembre del 2011 y ha sido concebido como un proceso que busca poner el derecho a la educación en el centro del debate social y fortalecer la participación de las y los trabajadores de la educación en la formulación de la política educativa.

Este proceso del Movimiento Pedagógico Latinoamericano, que promueve por su parte el Comité Regional de la Internacional de la Educación para América Latina, se plantea incorporar esencialmente la opinión de ese actor educativo excluido, el educador y la educadora, para la formulación de una propuesta de política educativa alternativa a la implementada en tiempos neoliberales.

De igual manera, se busca la participación activa de las comunidades educativas, estudiantes y todas aquellas organizaciones y actores sociales que se interesen por la defensa de la educación pública, frente al lucro y el comercio educativo.

 

Fotos: http://www.ei-ie-al.org/

Fecha de publicación : 20-09-2013