Los trabajadores de la educación de la provincia de Buenos Aires tenemos que ser capaces de discutir y construir conocimiento colectivo y fuerza social organizada para incidir en las políticas públicas. Ese es uno de los objetivos de los encuentros que realizamos con los docentes de las distintas ramas y niveles de la enseñanza, para que en ese proceso de debate, las conclusiones que vayamos elaborando se puedan trabajar luego en cada una de las escuelas y construyamos entre todos las demandas que debemos hacerle a las autoridades y las estrategias adecuadas que posibiliten su concreción.
Conocimiento colectivo y fuerza social organizada Editorial
Revista La Educación en nuestras manos, N° 72, Octubre de 2004
Indice de la Revista N° 72
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Condiciones para enseñar y para aprender
Tenemos que debatir acerca de la valoración que hacemos de nuestra tarea, sobre cuál es el contenido de nuestro trabajo y cuáles las condiciones en las que debemos desarrollarlo, definir la cantidad de alumnos por curso según los niveles y modalidades, la cantidad de cargos y los nuevos puestos de trabajo que deben ser creados en relación con un proyecto pedagógico popular.
Ante nuestras demandas, a veces nos plantean: "hay que pensar en los chicos". Consideramos que luchar por un salario digno, revalorizar el trabajo docente y mejorar nuestras condiciones de trabajo, incide directamente en el mejoramiento de las condiciones de enseñanza y de aprendizaje de los alumnos. La disputa por nuestras condiciones de trabajo está vinculada a la disputa por el mejoramiento de las condiciones de enseñanza y aprendizaje. No son demandas corporativas. Obviamente defendemos los intereses de los trabajadores de la educación y tenemos que pararnos muy fuerte en ese punto, pero los intereses de los trabajadores de la educación son también, al igual que los de los alumnos y los de los padres, los intereses de la escuela pública. Si hay un maestro mal pago, hay una mala escuela pública. Cuando se pretende responsabilizar a la
docencia, casi con exclusividad, de la baja calidad de la enseñanza, se está ocultando que la responsabilidad primaria la tienen los Estados Provinciales y Nacional a través de las políticas públicas que aplican o no aplican los gobiernos respectivos.
Disputa por el presupuesto
Venimos denunciando la exclusión educativa en la provincia de Buenos Aires. Cuando hablamos de esto señalamos dos situaciones: la primera es la imposibilidad de muchos chicos y adolescentes de acceder a la escuela; la segunda, es la de aquellos que, cumpliendo con la escolaridad, no aprenden. Estas situaciones tienen que ver fundamentalmente con las condiciones de pobreza en las que se encuentra la mayoría de nuestros alumnos, las pésimas condiciones de trabajo de los trabajadores de la Educación y la falta de inversión adecuada que garantice los recursos materiales y humanos necesarios para el sostenimiento y mejoramiento de la Educación Pública.
Consideramos que para hacer frente a esta problemática, desde el Estado deberían generarse respuestas universales, no focalizadas, ni asistencialistas. Por eso planteamos como central en esta etapa la disputa por la composición y distribución del presupuesto provincial, para que se destinen más recursos en políticas que modifiquen la situación social y económica que atravesamos como pueblo y para que haya una mayor inversión educativa que se exprese en modificaciones del proyecto educativo y en las condiciones de enseñanza y aprendizaje.
Debate colectivo
Es primordial, en nuestro sindicato y en el colectivo docente, el debate y la discusión con el conjunto de los compañeros. Los dirigentes no podemos sentarnos a una mesa de discusión sin saber la demanda del conjunto y sin que los docentes sepan lo que se está discutiendo con el gobierno. Tiene que haber un ida y vuelta en la información, en tanto que el análisis y la resolución deben ser colectivos. Pero además, no sirve sentarse a discutir con el gobierno si no somos capaces de estar en la calle y en la pelea cotidiana planteando nuestras demandas, así como tampoco sirve dar la pelea y no ser capaces de arrancarle al gobierno un espacio de discusión en el cual se plasmen nuestras reivindicaciones. Las demandas deben ser debatidas, discutidas, profundizadas por el colectivo docente y asumidas por sus representantes en todos los ámbitos de negociación que surjan producto de la lucha, y los resultados de la misma sometidos a consideración del conjunto de los trabajadores de la educación.
En la Consulta de julio pasado, se plantearon dos alternativas: aceptar la propuesta del gobierno y continuar la lucha por el presupuesto educativo, o rechazarla y continuar inmediatamente con las medidas de acción. La respuesta mayoritaria fue aceptar la propuesta y seguir peleando por el presupuesto educativo. Esto se constituyó en un mandato ineludible y por eso le planteamos a la DGC y E que aceptábamos la propuesta como un paso, pero que la considerábamos insuficiente y que queríamos discutir el presupuesto educativo.
Demanda por presupuesto
La demanda de aumento de presupuesto educativo está integrada por una primera cuestión que es la Recomposición salarial: blanqueo de las sumas en negro, aumento del salario y discusión de la estructura salarial docente, para corregir las inequidades que existen al interior del sistema. Un primer objetivo a alcanzar es lograr que ningún docente cobre salarios que se encuentren por debajo de la línea de la pobreza.
Una segunda cuestión es modificar las condiciones de enseñanza y de aprendizaje: cambios en la relación de docentes - alumnos por curso, designación del personal docente y también no-docente necesario en todos los niveles, mejorar las condiciones de infraestructura, eliminación de la limitación para nombrar personal docente suplente, entre otras cosas.
Y una tercera cuestión que demandamos son políticas socio educativas que garanticen la inclusión de los chicos que hoy no están dentro de la escuela, que se llegue con una ayuda que hoy no llega. Las becas, los comedores escolares, el material didáctico, los guardapolvos y las zapatillas se hacen imprescindibles.
Estos son los ejes de nuestra lucha. Pero tendremos dificultades para poder resolver los temas particulares de nuestro sector si no consideramos el marco general de lo que estamos disputando.
A nivel nacional hay 14.000 millones de dólares de superávit fiscal que se pretenden utilizar para el pago de la deuda externa. A la vez, la promulgación de la ley de responsabilidad fiscal, va en esa misma dirección ya que pretende encorsetar los gastos de cada una de las provincias. Nuestra provincia cuenta con un excedente en la recaudación de más de 2.000 millones de pesos, de ahí que la aplicación de esta ley nos afecta a todos. Por eso, la pelea por el presupuesto es en función de pelear por una distribución justa de la riqueza a nivel provincial y nacional.
Unidad y organización
Aún hay un trabajo muy importante por hacer, pero la clave está en la unidad de la base docente y del conjunto de los trabajadores.
La unidad en el frente gremial docente no nació como un simple acuerdo de dirigentes, sino que es un reclamo sentido y una necesidad de todos los trabajadores de la educación bonaerenses.
Esta unidad posibilitó hacer dar marcha atrás al gobierno con las políticas de ajuste y conseguir dos recomposiciones salariales en un año, además de hacer vinculante la discusión por el cierre de cursos en cada uno de los distritos. También fue clave el papel que desempeñó la Central de Trabajadores Argentinos de la Provincia de Buenos Aires, convocando a unificar la lucha y
conduciendo de manera clara el conflicto desatado con el gobierno provincial.
Estamos convencidos que con unidad, con organización, con firmeza en las convicciones y en la lucha cotidiana vamos a ser capaces de transformar la situación de la educación pública en la provincia de Buenos Aires.
Roberto Baradel
Secretario General
SUTEBA