"MANSIÓN SERÉ": UN FISCAL PIDIÓ LA ELEVACIÓN A JUICIO ORAL PARA UNA DECENA DE REPRESORES

El fiscal federal Federico Delgado solicitó la elevación a juicio oral y público de una decena de represores que actuaban en el centro clandestino de detención conocido como "Mansión Seré", por delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura militar y que tuvieron más de un centenar de víctimas.

En un dictamen de 63 carillas, al que Télam tuvo acceso, el fiscal reclamó que se juzgue a los brigadieres retirados de la Fuerza Aérea Miguel Osses, Hipólito Mariani y César Comes y a los comisarios Alberto Lanas de la Policía Federal y Néstor Oubiña de la Bonaerense.


La requisitoria también incluye a los ex suboficiales Daniel "Tano" Scali, Carlos "Tino" Cámara, Marcelo "Enano" Barberis, Héctor "Seis" Seisdedos y Felipe Sosa, quienes actuaban en el circuito represivo que integraban "Mansión Seré", la comisaría tercera de Castelar; la comisaría segunda de Haedo y la comisaría primera de Morón.


"No se trata de una causa más, porque aquí se ventilan eventos que se corresponden con uno de los capítulos más oscuros de la historia de la República Argentina, porque se trató de una feroz y desnuda represión ejecutada por quienes usurparon el poder el 24 de marzo de 1976", afirmó Delgado en su escrito en el que contextualiza los hechos con referencias histórico-políticas.


"Mansión Seré" era una casona de dos plantas instalada en el predio ubicado en Blas Parera 48 de Castelar, Morón, provincia de Buenos Aires, y que pertenecía al Instituto Municipal de Previsión Social de la Ciudad de Buenos Aires desde 1949, pero fue cedido a la Fuerza Aérea en diciembre de 1976 "con el eufemismo de que sería un lugar de alojamiento del personal de la fuerza" recordó Delgado.


El representante del ministerio público explicó que tras la fuga de cuatro de los prisioneros que estaban ilegalmente cautivos el 24 de marzo de 1978 –Claudio Marcelo Tamburrini, Guillermo Marcelo Fernández, Carlos Alberto García y Daniel Russomano-, "se desafectó el predio con el consecuente `traslado` de algunos detenidos (excusa semántica para ocultar la muerte) y la liberación de otros".


En esos centros "la práctica de aplicación de tormentos tuvo un papel protagónico en el acicalamiento del terror. Al apelar a diversos métodos –que no se reducían al uso de instrumentos emblemáticos de suplicios-, los represores hacían algo más que satisfacer sus inclinaciones sádicas".


Pese a que el juez federal Daniel Rafecas -quien instruye la causa- consideró que las violaciones a las prisioneras allí alojadas clandestinamente constituían una forma de "tormentos", Delgado volvió a insistir en que debían analizarse como figuras "autónomas" y considerarlas, también, como delitos de lesa humanidad.


"Es que la multiplicidad de abusos sexuales en tan singulares condiciones de cautiverio justifican, desde nuestra perspectiva, la necesidad de abrir un canal o dimensión de trabajo más, ya que esos hechos tienen un reflejo normativo específico aún dentro de los límites impuestos por un derecho penal", entendió el fiscal.


Delgado analizó la organización represiva y concluyó que "la cúspide de la estructura dicta la orden genérica, sin importarle en absoluto quien es el que la va a ejecutar. Lo que sí sabe, es que va a ser obedecida puesto que cada instancia de la organización dirige gradualmente la parte de la cadena que depende de ella llegando hasta el ejecutor material".


Finalmente, enfatizó que los hechos "se encaminan, entonces, al juicio oral para culminar un largo y sinuoso camino que, ojalá en poco tiempo, termine en una sentencia porque, como lo resume Hannah Arendt -con cita de una frase de Isak Dinesen-, `…todas las penas pueden soportarse si las ponemos en una historia o contamos una historia sobre ellas…` y eso es una sentencia, una historia que documenta un acontecimiento".


Entre el centenar de víctimas por las que el fiscal reclama el juicio oral se encuentran Tamburrini, Alejandra Tadei, María Tauro, Jorge Lupo, Nora Etchenique, Ernesto Lahourcade Whitelaw, Jorge Zurrian, Juana Avalo, Eduardo Salem, Rubén Milstein y Juana Ulloa.

Fecha de publicación : 13-10-2010