Posicionamiento de la CTERA frente a las PISA

LAS PRUEBAS PISA POR EL PISO

06/12/2016

 

Hoy los principales diarios del país dan cuenta de un hecho que pone en tela de juicio la supuesta infalibilidad y objetividad de las prueba PISA.
Nos referimos a lo que constituye una evidente operación que consideramos reprochable y nefasta, entre el Gobierno de Mauricio Macri y la OCDE, así como la puesta en escena por parte de los medios hegemónicos para intentar deslegitimar el propio instrumento de medición estandarizada que ellos mismos han reivindicado, por el sólo hecho de no aceptar que es posible una educación inclusiva y con calidad. 
 
No podemos dejar de plantearnos el interrogante de si el "contacto reservado" entre evaluadores de la OCDE y autoridades del gobiernos no se produce, más bien, entre gobiernos amigables al modelo neoliberal para realzar o disimular las mejoras en las pruebas estandarizadas.
 
Desde CTERA históricamente hemos cuestionado los sistemas internacionales de pruebas estandarizadas y, especialmente, las pruebas PISA, coordinadas por una organización internacional económica que nuclea a los países más ricos del mundo y que, como fin último, pretende imponer un sistema capitalista global que hace permear las lógicas y las reglas económicas dominantes hacia los sistemas de educación, salud y seguridad social, entre otros.
 
Hoy la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico argumenta que producto de la reestructuración del nivel secundario, hubo una disminución significativa en la proporción de niños de 15 años que formaron parte de la prueba, y que por tanto los resultados pueden no ser comparables por lo cual los excluyen del "ranking" aunque en ningún momento discuten su validez. Decisión tomada luego de muchas idas y venidas de los funcionarios del gobierno que, a pesar de que los datos son confidenciales hasta el día de la publicación, evidentemente ya sabían con antelación que los resultados habían mejorado. ¿Cómo es posible también que los medios hegemónicos como Clarín y La Nación ya supieran antes los resultados como para salir a anticipar tapas de diario para instalar el tema del fraude, tal como lo hacen con todos los temas de la agenda pública?
 
Entonces, nos preguntamos ¿por qué desde la OCDE recibieron esta muestra, la analizaron, interpretaron, tabularon y rankearon? Recién anoche se dieron cuenta de estos problemas? ¿Qué laboratorio, de cualquier rubro que sea, decide analizar una muestra si sabe de antemano que el procedimiento de recolección ha estado viciado, es "defectuoso" o tiene errores? ¡qué sentido tiene? ¿O será que una vez vistos los resultados, se tuvieron que tejer argumentos ad hoc para no tener que reconocer que en países que se aplican políticas populares de inclusión e igualdad igualmente se pueden mejorar los resultados en pruebas de este tipo?
 
Como argumento, esto habilita a tomar con pinzas los "excelentes resultados" de un país como México donde aun los índices de analfabetismo son atroces y sin embargo lucen como sistemas educativos con avances en el marco de las pruebas PISA.
 
Tal como lo expresa Adriana Puiggrós en su nota de hoy en Página 12, precisamente aquello que la OCDE considera errores no son otra cosa que las particularidades de la vida escolar de cualquier país. Específicamente en Argentina los sistemas escolares están en proceso de cambio a partir de la implementación de la Ley de Educación Nacional, en la cual se reintegra la educación secundaria que en muchas provincias había estado fragmentada en dos instituciones separadas. Hecho por el cual se redujo la cantidad de escuelas a ser tenidas en cuenta para la muestra. La rigidez de los instrumentos que utiliza la OCDE no permite adecuación alguna a los cambios que se producen en el objeto que miden. Esta vez los instrumentos de la evaluación chocaron en la Argentina contra la realidad: los sistemas educativos cambian y no pueden ser medidos de un único modo y en todo momento, sino que se requiere tomar en cuenta los procesos y los contextos. "Evaluar como se debe la educación no admite la "instantánea" sino que requiere el análisis de una película".

 

Argentina    2006       2009       2012       2015   
Ciencias    391    401    406    432
Matemáticas    381    388    388    409
Lengua    374    398    396    425

 

 

Así dan los números de PISA. Pero desde CTERA seguimos sosteniendo que estos datos no dan cuenta de la realidad educativa en toda su complejidad.
 
Hoy es necesario intervenir para la construcción de un proyecto político-pedagógico democrático, con inclusión, igualdad y respeto por la diversidad, y recién en ese marco definir un verdadero sistema de evaluación educativa que no quede reducido a lo que este gobierno hoy quiere imponer como un simple dispositivo de pruebas estandarizadas.
  
Para ampliar ver la nota de Adriana Puiggrós publicada hoy en Página 12 en https://www.pagina12.com.ar/7119-de-como-ocultar-la-herencia-recibida
Y el Manifiesto de la Red SEPA en http://www.mediateca.ctera.org.ar/items/show/248