LA PRIMERA CONDENA PARA DÍAZ BESSONE

El jerarca de la última dictadura militar Ramón Díaz Bessone, ideólogo del terrorismo de Estado, recibió ayer su primera condena a prisión perpetua por delitos de lesa humanidad, a los 86 años, en la causa que lleva su nombre por haber sido jefe del Comando del Segundo Cuerpo de Ejército hasta octubre de 1976.

 Después, Díaz Bessone fue ministro de Planificación de Jorge Rafael Videla y, además, admitió haber ingresado al país los preceptos de la escuela francesa sobre desaparición de personas. En Santa Fe, la causa cuya primera parte terminó ayer siempre se conoció como causa Feced, por Agustín Feced, fallecido oficialmente en 1986, que fuera el interventor de la policía rosarina cuando el Servicio de Informaciones (SI) era el principal centro clandestino de detención de la región por donde pasaron unas 2000 personas entre 1976 y 1979. También José Lofiego, el "Ciego", temido torturador en el SI, tuvo la máxima pena por homicidio calificado en concurso real con privación ilegítima de la libertad y aplicación de tormentos agravados.

La sentencia conocida ayer corresponde a delitos de lesa humanidad cometidos contra 93 víctimas. Es sólo la primera parte de la megacausa que investiga el funcionamiento del SI. En la segunda parte (conocida como Feced residual) habrá 16 imputados (que incluyen a los condenados ayer) por muchos otros casos más.

Desde octubre del año pasado, el abogado defensor de Díaz Bessone planteó estrategias dilatorias y un pedido de inimputabilidad por haber sufrido un accidente cerebrovascular. "El genocida va a morir condenado", expresó la abogada de una de las querellas, Leticia Faccendini, después de la lectura de la sentencia del Tribunal Oral Federal Nº 2 de Rosario, integrado por Beatriz Baravani de Caballero, Otmar Paulucci y Jorge Venegas Echagüe. Dáaz Bessone no estuvo ayer en la sala de audiencias.

Otro de los emblemáticos torturadores del SI, Mario Marcote, recibió una condena de 25 años de prisión porque no está acusado por homicidio en esta primera etapa de la megacausa. La condena tuvo un sabor agridulce para muchos sobrevivientes, porque otros dos represores, Ramón Vergara y José Scortecchini, recibieron sólo 12 y 10 años de prisión. "Adonde vayan los iremos a buscar", cantaron los presentes cuando Baravani leyó el veredicto. El público se agolpó en el boulevar Oroño, frente a los Tribunales Federales, un espacio ancho lleno de palmeras. El Tribunal revocó las excarcelaciones y determinó que las penas se cumplan en prisiones comunes del Servicio Penitenciario Federal, provocando un aplauso. Pero hubo abucheos cuando se leyó que en el caso de Díaz Bessone dependerá de su estado de salud.

Fecha de publicación : 27-03-2012