ESCUELA Y MEMORIA COLECTIVA

Desde SUTEBA solemos decir que "la Escuela resiste, sueña y enseña". Hoy vemos una vez más como estas palabras cobran significado nuevamente y se fortalecen con prácticas pedagógicas comprometidas con nuestra historia, solidarias con el presente y esperanzadas en un futuro basado en la justicia.

En 2003 la profesora Juliana Cagrandi de la escuela secundaria pública Pizurno de Melincué, les encomendó a los alumnos del último año  un trabajo sobre la memoria y los derechos humanos.

Los chicos recogieron en una de sus investigaciones testimonios de los lugareños que recordaban el hallazgo de una pareja acribillada y su entierro en el cementerio local.

Dos cuerpos habían sido enterrados sin identificar en 1976  tres días después de que Agustín Buitrón, puestero de un campo cercano a Melincué, ya fallecido, los encontrara acribillados a la vera de un camino rural.               


Tras realizar el trabajo, estudiantes y docente no cesaron en su empeño y fueron escuchados por la secretaría de Derechos Humanos de Santa Fe, que  investigó  y encontró coincidencias con el caso Cialceta y Domergue.

Finalmente fueron identificados en el cementerio de la localidad de Melincué (un pueblo rural de 2.400 habitantes en la provincia de Santa Fe a 350 kilómetros al norte de Buenos Aires) los cuerpos de la mexicana Cristina Cialceta y del francés Yves Domergue.

Verdad e identidad


Al momento de su desaparición, tenían 20 y 22 años, respectivamente

Yves Domergue, nacido en 1954 en Francia, era el mayor de nueve hijos de un matrimonio francés muy católico que se instaló entre 1959 y 1974 en Argentina.

Estudiante de ingeniería,  militó en el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT, guevarista), brazo político de una de las organizaciones guerrilleras de los 70.


Habitualmente viajaba a Rosario , donde conoció a Cristina Cialceta, nacida en México en 1956, gracias al exilio de sus padres argentinos luego del golpe militar del 55, quien que vivía allí con su madre.


Desde Rosario, Yves le envió la última carta a Eric, a mediados de septiembre de 1976.

"Hay que situarse en la época, estábamos en dictadura. Para cuidarme, él podía ubicarme a mí pero yo no a él y teníamos un sistema de citas. Yves se iba unos días pero siempre regresaba, hasta que un día no volvió más", recuerda el hermano.

Durante dos meses Eric fue una y mil veces a los lugares habituales de encuentro, esperó en vano hasta que, ante lo inevitable, denunció la desaparición y partió a un exilio obligado, del que volvería recién en 1983.


Justicia

Su padre, Jean (80), presentó tres habeas corpus, hizo denuncias internacionales y formó la asociación de familiares de franceses desaparecidos.

Yves y Cristina fueron secuestrados en la ciudad santafesina de Rosario el 20 de septiembre de 1976 en las inmediaciones del Batallón 121 de Comunicaciones del Ejército, pero no hubo ningún tipo de rastro ni testigo directo del secuestro, ni pistas del paso de la pareja por los centros clandestinos de detención de la zona.


El 5 de mayo pasado Eric Domergue tuvo la confirmación de que uno de los cuerpos hallados era el de su hermano y hace dos semanas el juez de Melincué, Leandro Martín, 34 años, le anunció oficialmente la identificación de la pareja.


"Con esta noticia sentimos un doble alivio porque podemos dar vuelta una página y porque ahora sabemos que los mataron al poco tiempo de ser secuestrados, por lo que no tuvieron tiempo de atormentarlos, que eso era algo que nos seguía preocupando 30 años después", señaló  Eric, quien pretende ahora avanzar con la investigación judicial del caso.
"Estos huesos hablan, dan mucha información. Fueron baleados, especialmente en la cabeza. Se recuperaron proyectiles muy deteriorados, pero proyectiles al fin", señaló Eric.

Todas estas pruebas serán remitidas la semana próxima al juicio oral y público que se lleva adelante en Rosario contra Ramón Díaz Bessone, ex comandante del Segundo Cuerpo del Ejército, por 91 casos de secuestro, privación ilegítima de la libertad y torturas.


Desde París, el Gobierno francés también celebró la noticia de la identificación de los restos.

El próximo 7 de agosto el padre de Yves, de 80 años y que vive en Francia, participará en Argentina de dos actos en homenaje a su hijo y a Cristina en Melincué y Rosario y un día después en una misa en Buenos Aires.

"Todo homenaje es merecido, por lo que fueron, por lo que lucharon. Qué esto sirva, que por un instante Yves y Cristina representen a los 30.000 desaparecidos"  dijo emocionado el hermano.
 
Con orgullo fraterno felicitamos a la profe Juliana Cadrangui y a los alumnos de la Esc. Secundaria Pizurno de Melincué, Pcia. de Sta. Fe , por la tarea cumplida, por las convicciones que los guiaron, por dignificar el desafío que hoy representa la  construcción de ciudadanía en nuestras queridas Escuelas, en  las que los 30.000 compañeros  fortalecen día a día su presencia!

Fecha de publicación : 28-07-2010