CELEBRAMOS LA REGLAMENTACIÓN DEL PARTO RESPETADO

Por un nuevo modelo de atención con más derechos para las mujeres y lxs recién nacidxs.

05/10/2015

El parto comenzó a realizarse en hospitales a principios del Siglo XX para disminuir la mortalidad materno-neonatal. Pero en ese contexto se instaló la idea de que se trataba de algo parecido a una enfermedad. Las familias en general y las mujeres en particular perdieron protagonismo en un hecho muy trascendental en sus vidas y aceptaron las reglas que les impusieron las instituciones.
De este modo, el parto se transformó en "un acto médico", cuyo significado científico dejó de lado otros aspectos esenciales para la familia. El equipo de salud pasó a ser el eje de las decisiones y comenzó a usar en todos los casos tecnologías y procedimientos destinados a los embarazos de riesgo. Esto fue alejando a las madres del parto natural sin que se lograse una mejora en los resultados perinatales.

En 1985, la Organización Mundial de la Salud (OMS) realizó una reunión en la ciudad brasileña de Fortaleza y de ese encuentro surgió la declaración "El nacimiento no es una enfermedad", que inició el proceso de transformación del modelo de atención. A esto se sumó un marco legal internacional y local que procura rescatar el papel activo que debe tomar la mujer y su familia en el cuidado del embarazo y del recién nacido.
En Argentina, la Ley 25.929 sobre Derechos de Padres e Hijos durante el Proceso de Nacimiento fue aprobada el 26 de agosto de 2004.

Esta norma sobre Parto Humanizado establece los derechos de toda madre a la información, al trato digno, respetuoso e individual y la defensa de su libertad de elección respecto de la persona que la acompañará durante los controles prenatales, el trabajo de parto, el parto y el posparto. Además la ley antepone el parto natural a las prácticas invasivas y de suministro de medicación, a fin de recurrir a ellas cuando lo ameriten el estado de salud de la parturienta y/o la persona por nacer con la previa voluntad de la madre, expresamente manifestada por escrito en caso que se requiera someterla a algún examen o intervención cuyo propósito sea de investigación, bajo protocolo aprobado por el Comité de Bioética.

Otra de las cuestiones que recoge es que toda mujer tiene derecho a estar acompañada por una persona de su confianza durante todo el proceso de embarazo, parto y posparto, sin que se le exijan requisitos de género, parentesco, edad o de ningún otro tipo, salvo la acreditación de identidad. Además, no podrá cobrársele arancel alguno por su permanencia en la misma habitación, antes, durante y después que la mujer hubiese dado a luz. Luego de 11 años, celebramos este avance en cuanto a derechos para las mujeres y lxs recién nacidxs. Comienza una nueva etapa. La de apropiación de la ley por parte de las mujeres y sus familias, y la del cambio cultural en la práctica médica en el ámbito público y privado. Un cambio que deberá producirse a través del trabajo del Ministerio de Salud de la Nación y sus pares provinciales, pero también a través del conocimiento del derecho que les asiste a todas las mujeres a través de los medios de comunicación y, como siempre, a través de las organizaciones de mujeres, sociales y sindicales, ya que es necesaria la información y la formación para el empoderamiento.

Ver Ley ACÁ