12 DE JUNIO DIA MUNDIAL CONTRA EL TRABAJO INFANTIL

Los niños y niñas tienen el derechode acceder a la educacion , de jugar, de crecer protegidos, y de disfrutar de su niñez.
La participación temprana en el trabajo además de afectar la trayectoria escolar, es decir tener menos probabilidades de acceder al conocimiento y las habilidades necesarios para acceder a un trabajo decente en su vida adulta, pone en riesgo su salud.

La erradicación del trabajo infantil exige un importante aumento de los recursos financieros por parte del Estado. El porcentaje de PIB que se destine a políticas públicas para la infancia y la adolescencia y el sostenimiento de la calidad de la educación pública, el acceso a centros de cuidado de manera universal y gratuita para proteger las trayectorias escolares de niños, niñas y adolescentes,es tan ineludible como garantizar que las familias cuenten con oportunidades de acceder a un trabajo decente.
Una de las mayores dificultades en la prevención y erradicación del trabajo infantil es su invisibilidad. Centrarnos solo en los niños y las niñas que trabajan en un sector específico o en las peores formas de trabajo infantil otorga una visión sesgada de la problemática. Es necesaria la lectura e intervención teniendo en cuenta a todos los niños y las niñas que no van a la escuela, incluir a quienes son "invisibles". A quienes que trabajan la tierra de su familia o realizan tareas domésticas, a quienes sostienen, en detrimento de la asistencia a la escuela, tareas que permiten el funcionamiento de economías familiares. Si bien puede deberse a tradiciones hostiles para con los niños y las niñas , la violación de los derechos laborales, la subocupacion y desocupación creciente hacen que miles de niños y niñas sean vulnerados a través del trabajo infantil
Atención a la situación particular de las niñas.

A pesar de que el trabajo infantil constituye una violación de los derechos de la infancia –tanto de los niños como de las niñas–,estas últimas comienzan por lo general a trabajar a una edad más temprana que los niños, especialmente en las zonas rurales, donde el trabajo infantil es más frecuente. Además, las niñas suelen trabajar más en el hogar que los niños. Como consecuencia de la división sexual del trabajo, muchas niñas se ven privadas de su derecho a una educación o soportan la carga de las tareas domésticas, escolares y el trabajo –remunerado o no– fuera de casa.

Existe una estrecha correlación entre el género y las causas subyacentes en la trata de personas, el trabajo esclavo y el trabajo infantil : las niñas suelen ser víctimas en estas situaciones porque son utilizadas principalmente en el servicio doméstico y/o la explotación sexual.Incorporar la perspectiva  de género a los estudios, programas, y políticas publicas sobre trabajo infantil es imprescindible. El analisis que reflejen la disparidad entre los géneros constituirán una base más sólida para emprender acciones dirigidas a luchar contra el trabajo infantil y es fundamental para garantizar los derechos de los niños y niñas, en especial el derecho a una educación, a una infancia saludable, a la protección contra la violencia y  el maltrato.